martes, 31 de julio de 2007

Al-Ándalus. Breve comentario a su aportación cultural.

La cultura andalusí influyó mucho en el desarrollo cultural de la Europa medieval, a pesar de que la historiografía tradicional española le presta poca atención y lo valora menos de lo que debería. Al-Ándalus, sobre todo a partir del siglo IX, mantuvo un estrecho contacto con todo el mundo musulmán. Por lo tanto, pudo participar en la amplia recopilación de textos literarios, filosóficos y científicos que los estudiosos islámicos recaudaron de las pretéritas culturas griega, persa e india. Además, toda la cultura andalusí se vio marcada por la primacía de la religión islámica, aunque este hecho no impidió que surgieran algunos disidentes, entre los que destacó el cordobés Ibn Masarra.
El campo de la literatura alcanzó un gran desarrollo, sobre todo en el transcurso del siglo x, tanto en verso como en prosa. Ibn Hazem (994-1063) es uno de los poetas más conocidos de Al Andalus, especialmente por su obra “El collar de la paloma”. Por otro lado, Ibn Jaldun (1332-1406) fue uno de los más importantes historiadores, destacando su conocida obra “Introducción a la Historia Universal” (Al-Muqaddimah). En el mundo de la filosofía destacó Ibn Rusd (1126-1198), más conocido como Averroes, cuyos estudios más conocidos son sus comentarios a la obra de Aristóteles. Fue, por lo tanto, el autor clave para que la obra aristotélica llegara a la cultura de la Europa Occidental.
A pesar de tod
o, la cultura andalusí destacó principalmente en el terreno científico. Se puede apreciar en esa época la gran diferencia que existía en este terreno con respecto al continente europeo cristiano. Por ejemplo, Al-Ándalus sirvió de vía para la difusión por el resto del occidente del sistema de numeración de origen indio, que terminó por sustituir a la antigua numeración romana. Asimismo, siguiendo en el mundo de las Ciencias, sobresalieron las disciplinas de las matemáticas y de la medicina. Destacó Abulcasis (936-1013) por sus adelantados estudios de medicina, que plasmó en su “Enciclopedia médica y quirúrgica”. Posteriormente fue traducida al latín.

viernes, 27 de julio de 2007

Jarcha: "Libertad sin ira"

Leo “El corazón helado”, una novela escrita por Almudena Grandes. Su lectura me ha hecho rescatar esta canción de los años setenta del grupo Jarcha de mi archivo de música. Es una música que suelo escuchar muy a menudo porque me emociona su letra por hacerme vivir momentos de la historia reciente, y a la vez lejana, de este pedazo de terruño denominado España. Aquí la dejo para vuestro disfrute.

miércoles, 25 de julio de 2007

La Arqueología y los rituales funerarios

Los seres humanos sabemos que la muerte es el final de nuestra existencia corporal, aunque la mayoría de las sociedades crean que hay algo más allá de la vida. El hombre de Neandertal fue quizás el primero en practicar los enterramientos de los miembros de su grupo. Desde entonces, el hombre ha incluido en su cultura algunas formas de ceremoniales para sus muertos, que en ocasiones son acompañados de actos que “ayudan” a la transición del difunto al mundo de ultratumba.
En los rituales funerarios pueden diferenciarse dos partes. Una es el funeral en sí, es decir, el paso del muerto de su vida carnal a la espiritual. La otra es el luto de los supervivientes, en la que los familiares se aíslan de la comunidad para luego reincorporarse con unas nuevas relaciones.
La historiografía historicista, basándose en presupuestos difusionistas, ha utilizado normalmente el ritual funerario como un criterio fiable para delimitar las áreas culturales y los procesos de contacto entre pueblos. Esto puede deberse a la creencia de que el ritual funerario se caracteriza por ser una de las prácticas culturales más resistentes a los cambios y cualquier variación en el rito (inhumación, cremación, etc.) se interpretaba como fruto de un dilatado proceso evolutivo o como la imposición de nuevas gentes llegadas a la zona, que imponían sus prácticas culturales más significativas. La Nueva Arqueología, por el contrario, amparándose en la documentación antropológica y etnográfica, opina que el mundo funerario es muy cambiante y que una misma cultura puede practicar dos tipos de rituales funerarios distintos.

domingo, 15 de julio de 2007

Recuerdos de la Alhambra

No importa nada que la Alhambra no se encuentre entre una de la siete maravillas del mundo. Al fin y al cabo todo eso no es más que un recurso mediático para captar un mayor número de visitantes. Aquellos que hemos vagado por las calles de Granada y por los rincones de la Alambra sabemos que es algo más que un paradero turístico. Es uno de los baluartes que se mantienen en pie para recordarnos quiénes somos y de dónde venimos. Además, siempre será una pieza clave en la breve historia que forma mi bagaje por este mundo. Un rincón donde la sensibilidad y los recuerdos se funden con las piedras de un pasado lejano.