martes, 11 de enero de 2011

La esperanza de vida no acabó con los neandertales.

Un estudio descarta una popular teoría sobre la extinción de esta especie humana.

La esperanza de vida de los neandertales y de sus coetáneos, los ancestros de los humanos actuales, era prácticamente la misma. La conclusión de este estudio, publicado hoy en la revista PNAS, acaba con una de las muchas teorías que pretenden explicar por qué se extinguieron los neandertales y se impusieron sus primos los primeros sapiens, a pesar de que, en algunas zonas, llegaron incluso a convivir y a engendrar descendencia común.

El estudio lo firma el paleoantropólogo de la Universidad de Washington (EEUU) Erik Trinkaus, un experto en neandertales, conocido sobre todo por haber localizado los restos del primer humano fuera de África, un Homo sapiens que vivió en el sur de China hace unos 100.000 años. El autor explicó a este diario que este trabajo demuestra lo erróneo de la teoría de la esperanza de vida: "Otro estudio mío, de 1995, razonaba claramente que había otros argumentos, además de la longevidad". El punto de partida de la teoría ahora refutada es el hecho de que era extraño encontrar individuos mayores entre los restos de los humanos arcaicos tardíos.

Por esta razón, Trinkaus decidió analizar los registros fósiles para comparar la distribución de la mortalidad entre adultos jóvenes (de entre 20 y 40 años) y mayores (más de 40 años) en tres linajes: neandertales, humanos que vivieron en el Paleolítico superior y humanos que existieron en el Paleolítico medio. Trinkaus encontró sólo ligeras diferencias entre los patrones de mortalidad de los tres linajes estudiados. Por esta razón, los resultados de la investigación publicada hoy no apoyan que la esperanza de vida fuera una ventaja para estos primeros sapiens. Sin embargo, Trinkaus no considera que la discusión esté totalmente cerrada: "Las muestras fósiles siguen siendo pocas y muy dispersas en el tiempo y el espacio, pero esperamos que la discusión pueda seguir ahora líneas de investigación más productivas", comentó.

Otras hipótesis.

Los resultados no niegan que los primeros humanos tuvieran una ventaja demográfica sobre los neandertales. Pero el autor abre la puerta a otras hipótesis: que dicha ventaja fuera el resultado de una mayor fertilidad o una menor mortalidad infantil. De hecho, Trinkaus cree que la teoría con más peso es que la extinción neandertal se debiera a cambios sutiles en su comportamiento social.

Por otra parte, el autor se pregunta por la razones de la escasez de individuos mayores. Descarta dos explicaciones posibles: que se debiera a una mejor conservación de los restos de los jóvenes frente a los de los más viejos, que serían más frágiles, y que las técnicas que se utilizan para atribuir la edad a un esqueleto daten los huesos por debajo de su edad real, dadas las dificultades del proceso de datación.

La explicación para Trinkaus es la necesidad de movilidad. Puesto que los restos no muestran lesiones, puede ser que los cuerpos de los más mayores se dejaran atrás y fueran devorados por los carnívoros de la época.


Otras posibles causas de la desaparición.

1. La gran glaciación

Aunque es la teoría con menos fuerza, durante años se ha atribuido la extinción de los neandertales a la última gran glaciación. Pero la buena adaptación de este linaje a los climas extremos quita fuerza a esta hipótesis.


2. La competitividad

Otra de las grandes teorías atribuye la extinción de los neandertales a la competitividad con los primeros sapiens. Ante la escasez de recursos, ambos linajes habrían peleado por alimentarse, ganando los humanos actuales que finalmente pervivieron.


Extraído de Público