viernes, 25 de febrero de 2011

Descubren los restos cremados de uno de los primeros colonos de Alaska.

Son los huesos de un niño de 3 años que vivió hace 11.500 años en el Ártico. Se trata del hallazgo más antiguo en la región, por donde sus antepasados emigraron desde Siberia.

"Es un hallazgo significativo", calificó Ben Potter, de la Universidad de Alaska en Fairbanks, según informó la revista Science. El sitio del descubrimiento, el curso superior del río Sun, está en el bosque de Tananas en el centro de Alaska.

Aunque se sabe que los antiguos residentes de Alaska cazaban animales grandes, el sitio recientemente descubierto muestra que también buscaban peces, aves y mamíferos pequeños, explicó. Y agregó que el hallazgo, que incluye evidencias de lo que parece haber sido una casa de temporada y los restos cremados del niño, "es verdaderamente espectacular".

"Antes de este descubrimiento sabíamos que la gente cazaba animales grandes como bisontes o alces con armas avanzadas, pero la mayoría de los sitios que teníamos que estudiar eran campamentos de caza", indicó Potter. Ahora tienen los restos de la residencia que, según creen, era ocupada en el verano en base a las evidencias de los huesos de salmón y ardillas pequeñas.

Los huesos cremados son "la primera evidencia de un comportamiento asociado con la muerte de un individuo", precisó. Según los dientes, el niño tenía unos tres años de edad, a juicio del arqueólogo Joel Irish, también de la Universidad de Alaska en Fairbanks.

Aunque los investigadores no lograron determinar el sexo del pequeño, Potter dijo que esperaba obtener una muestra de ADN que pudiera darle la respuesta.

El niño ha recibido el nombre de Xaasaa Cheege Ts'eniin (o Niño de la Desembocadura del Curso Superior del Río Sun) por la comunidad nativa local, la tribu del lago Healy. Además de los huesos humanos y animales, los investigadores también hallaron herramientas de piedra usadas para cortar.

William Fitzhugh, director de estudios árticos en el Museo Nacional de Historia Natural del Smitshoniano, convino en que "se trata decididamente de un sitio único e importante". Y explicó que los aspectos más interesantes eran la casa bien fechada y su gama de restos de animales pequeños, herramientas de piedra, área de fogata y posible sitio de cremación ritual, "todo con firmes asociaciones con Siberia".

Si bien los huesos representan los restos humanos más antiguos en el Artico estadounidense, hay evidencias de que hubo seres humanos que pasaron antes por Alaska. Se ha hallado ADN humano en cuevas en Oregón hace 14.300 años y la bien conocida cultura Clovis floreció en partes de Estados Unidos hace 13.000 años.

El descubrimiento, no obstante, agrega información sobre el pionero pueblo de Beringia, la región que se extiende desde el este de Siberia hasta Alaska, que hace miles de años estaba conectada por tierra a través del Estrecho de Bering, lo que permitía el movimiento de gente de Asia a América del Norte. En este sentido, los investigadores dijeron que los artefactos de piedra, estructura de las viviendas y los tipos de restos animales se parecen mucho más a los rubros hallados en el Lago Ushki de Siberia que cualquier otro de los estados continentales estadounidenses.

Extraído de America Infobae