miércoles, 2 de febrero de 2011

Los arqueólogos abandonan Egipto.

Con el temor a que los tesoros milenarios que están ayudando a rescatar sufran daños en los saqueos, los equipos de arqueólogos de varios países, entre ellos España, han tenido que abandonar los yacimientos que excavaban estos días e iniciar el retorno, tras revueltas que se han extendido por el país.

Uno de los grupos es el dirigido por el egiptólogo José Manuel Galán, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, que trabaja en Luxor, en las tumbas de Djehuty y de Hery, desde hace una década. Galán, que este domingo por la mañana echó el cierre al yacimiento, está organizando ya los viajes de vuelta para los 10 miembros de su equipo que siguen en la ciudad. "Aquí la situación es mucho más tranquila que en El Cairo, pero con una huelga general convocada, hemos preferido recoger dos semanas antes de lo previsto porque nadie puede saber lo que puede pasar".

Pese a esa aparente tranquilidad, comentaba que allí han ardido dos comisarias de policía y algún edificio, durante las manifestaciones de los últimos días. Según explicaba a EL MUNDO, la población ha organizado retenes nocturnos, armados con palos, que van a protegeter los templos y el almacén donde todas las misiones arqueológicas van llevando sus hallazgos. "Ante la falta de policía, la gente se ha echado a la calle para evitar el vandalismo", asegura el egiptólogo, que desde las 18 horas permanece en el hotel porque hay toque de queda.

Pero el equipo de Galán no es el único en dejar el trabajo a medias ante el aumento de la tensión. También están abandonando Luxor las misiones de Alemania, Italia, Estados Unidos o Gran Bretaña.

Además, se han suspendido otras que ya estaban previstas, como la que dirige la egiptóloga Carmen Perez Die en las ruinas de Heracliópolis Magna, a unos 120 kilómetros de El Cairo. Desolada ante las noticias que recibía este domingo, Pérez Die temía que su almacén también hubiera sido saqueado. "Es muy triste, horrible, que haya saqueos de ese patrimonio. Nuestro almacén está en la región de Al Fayúm, de cuya cárcel se han escapado los presos. Me llaman mis amigos de allí para que haga algo, pero no podemos hacer nada", reconocía la ex directora del Museo Arqueológico Nacional.

Otra colega suya, Myriam Seco, que también tiene un proyecto en Luxor, se encontraba este domingo en El Cairo, donde le han pillado las revueltas antes de viajar hacia el sur.

Junto a la decepción por tener que volver antes de lo previsto, todos los arqueólogos mostraban su preocupación por las noticias sobre el ataque el Museo Nacional de Egipto, donde se destrozaron varias piezas y momias, o en los depósitos de piezas antiguas que hay en Museo Qantara, cerca de la ciudad de Ismailia, en el Canal de Suez.

Extraído de El Mundo