jueves, 3 de febrero de 2011

Segovia 'abre' el cementerio judío, única necrópolis hebrea de Castilla y León.

Dos tipos de enterramientos, en tumba abierta e hipogeos, llenan el subsuelo del llamado Pinarillo, un lugar desde el que se divisa el casco amurallado de Segovia y en el que desde el siglo XIII y hasta su expulsión, los judíos enterraron a sus muertos.

Segovia puede presumir de contar con la única necrópolis hebrea de Castilla León, situada justo en frente del barrio de la Judería.

Este martes se ha inaugurado la recuperación del cementerio judío, su iluminación, catalogación de nuevas tumbas, habilitación de un mirador a la muralla y se ha recuperado la antigua casa de guardas forestales, construida a finales del XIX, por el arquitecto Odriozola.

El proyecto ha permitido descubrir que el cementerio judío de Segovia es mucho más extenso de lo que se creía. El inicial kilómetro cuadrado que calculaban los arqueólogos e historiadores ha pasado a sumar 4,7 hectáreas. Las mediciones efectuadas con última tecnología, de georádar y cañón de protones, así lo confirman.


El lugar de los poetas.

La recuperación de La Casita Blanca, en lo alto del Pinarillo supone, además, «poner en valor la importante cultura literaria de Segovia», según ha recordado la concejala de Patrimonio, Claudia de Santos, ya que en esta antigua caseta del cuerpo de guardia, en los años 20 se reunían poetas e intelectuales que homenajearon a Machado en mayo del 23. Hoy, 2016 globos en alusión a la capitalidad europea de la cultura que persigue Segovia para esa fecha, adornan su interior, "polivalente" para distintas exposiciones.

La puesta en valor del cementerio judío de Segovia es uno de ellos. No es casualidad que uno de los best seller de Noah Gordon, El último rabino inspire su literatura por las juderías segovianas (Nueva y Vieja), que entre el siglo XIII y el siglo XV contaron con una importantísima población; de ahí también que el cementerio judío exhiba abundantes tumbas.


Extraído de El Mundo