lunes, 14 de marzo de 2011

Una hiena 'supertrituradora' compitió con los humanos.

Una especie de hiena gigante, de 110 kilos de peso, que vivió hace 1,5 millones de años, se convirtió en la gran competidora de los primeros homínidos que habitaron Eurasia, a quienes disputaban la carne carroñeada a cazadores como los tigres dientes de sable o licaones. Su espectacular mandíbula y su tamaño ponía muy difícil las cosas a aquellos humanos del Pleistoceno en el lacustre paisaje del sureste ibérico.

Este es el escenario que dibuja la investigación publicada por un equipo de paleontólogos españoles en la revista 'Quaternary International',basado en los trabajos realizados en los últimos años en los yacimientos de Orce (Granada),de donde han rescatado, hasta ahora, más de 17.000 fósiles.

El trabajo, dirigido por Paul Palmqvist, de la Universidad de Málaga, y Bienvenido Martínez, del IPHES, concluye que las hienas extinta 'Pachycrocuta brevirostris' tenía el doble tamaño que una hiena manchada actual y que, al contrario que éstas, no cazaba nunca, sino que se dedicaba a carroñear exclusivamente.

"Al analizar los fósiles, hemos comprobado que sus mandíbulas eran poderosas, auténticas trituradoras de huesos para sacarles el tuétano e incluso el cerebro del cráneo. Además, sus patas eran robustas y corta, lo que indica que no cazaban porque no podía correr a gran velocidad", argumenta Martínez a ELMUNDO.es.

Gran parte de estas conclusiones se han sacado gracias a los hallazgos en el yacimiento de Venta Micena, donde hubo un cubil de estas 'Pachycrocuta' en el que acumularon una ingente cantidad de grandes huesos de mamíferos hervíboros, adonde los llevaban para su consumo.

Las hienas gigantes coincidieron en Eurasia con homínidos primitivos, hasta su desaparición hace unos 900.000 años. En los yacimientos de Fuente Nueva y Barranco León, ambos en Orce, se han encontrado restos de utensilios de piedra tallados por aquellos humanos hace entre 1,5 y 1,3 millones de años, que avalan su presencia en la zona.

Más al norte, en la sierra de Atapuerca (Burgos), también se han hallado restos humanos de hace 1,3 millones de años y en Georgia (en concreto en Dmanisi) se ha documentado una especie humana de hace 1,8 millones de años.

Martínez recuerda que en los momentos estudiados en Orce, en el Pleistoceno, los homínidos eran una especie minoritaria y que las hienas eran mucho más eficaces a la hora de robar las presas a los carnívoros cazadores.

Extraído de El Mundo