lunes, 11 de abril de 2011

El origen de Madrid.

El pasado mes de febrero el diario El País publicó un reportaje que dio bastante que hablar, con sus sorprendentes titulares sensacionalistas, La historia de Madrid da un vuelco, “El nuevo pasado de Madrid”, y en esta línea.

La noticia principal era que las excavaciones arqueológicas acometidas durante las obras para la construcción del Museo de Colecciones Reales revelaban que Madrid nació en la época cristiana, en el siglo XII, y no en la musulmana, en el siglo IX, como hasta ahora había sido admitido por todos, debido al hallazgo de unas casas datadas en dicha época cristiana.

Todo ello según declaraciones de la arqueóloga directora de las excavaciones, Esther Andréu. Según ella, la estancia de los árabes -que duró al menos dos siglos- consistió en un asentamiento únicamente militar, no civil.

Cuesta trabajo creer que durante un periodo tan largo de tiempo, y considerando los datos conocidos, notables aunque escasos, la población musulmana establecida en Madrid fuera una mera guarnición militar, sin viviendas, familias, sin actividades agrarias, artesanales, incluso científicas. Una población que debía contar con su mezquita, sus baños, sus comercios…

Estas afirmaciones, como mínimo precipitadas, desmontaban un montón de investigaciones llevadas a cabo por prestigiosos historiadores, y sus conclusiones. Y sorprendió a todos los aficionados al estudio de nuestra historia.

Hay que decir que no quedaba la duda de que la explicación de la arqueóloga fuera una interpretación de la periodista, pues ella misma lo cuenta todo en un video en la versión digital del periódico.

Por otra parte, el reportaje incluía la noticia del hallazgo de un esqueleto, “único vestigio visigodo hallado en la ciudad”,  según la misma arqueóloga, perteneciente a un hombre de unos 25 años que vivió en torno al siglo VIII, antes de la llegada de los musulmanes.

Era un reportaje muy importante y muy raro. Echaba por tierra algunos aspectos aceptados y puestos de manifiesto por los historiadores, relativos a la vida en Madrid durante la época árabe e incluso anterior, sin embargo desvelaba el descubrimiento de restos arqueológicos muy antiguos, el joven visigodo del siglo VIII, así como restos de cerámica del siglo I a. de C.

Realmente, en mi opinión, la noticia más destacable era el hallazgo del esqueleto visigodo, no tanto el hecho de que se hubieran encontrado restos de calles y casas habitadas en el siglo XII, aunque de gran valor -y que esperamos ver algún día-, ya se sabía, pues la misma autora lo había publicado en 2001, hace diez años. Además no comprendo porqué esas casas habían pasado a ser sin lugar a dudas las primeras de la historia urbana de Madrid, excluían cualquier vida organizada anterior y eliminaban de un plumazo la existencia de la medina árabe.

Esperaba con interés, incluso un cierto anhelo, leer otras opiniones sobre este tema tan serio, de otros arqueólogos, y sobre todo de los historiadores e investigadores de Madrid más reconocidos.

La sorpresa ha sido leer un artículo en la revista La Ilustración de Madrid, en su último número recién publicado (nº 19), titulado “Tumba visigoda entre la plaza de la Armería y la Catedral”, firmado por Verónica Paños Cubillo, Arqueóloga, y Esther Andréu, Arqueóloga directora. Sí, en efecto, la misma protagonista del reportaje de El País y directora de las excavaciones.

Y aún mayor sorpresa, casi asombro, leer el inicio del escrito. Dicen sus autoras:

“Como consecuencia de las intervenciones arqueológicas, se puede afirmar que el origen de Madrid –como primitiva entidad urbana- se remonta al siglo IX con la llegada de contingentes militares islámicos, … Sin embargo a los arqueólogos e historiadores conscientes de la existencia de los hábitat romanos y visigodos dispersos por el territorio madrileño, nos asalta la duda razonable sobre si existió un poblamiento anterior a la llegada del Islam en el denominado núcleo primigenio o almendra central de Madrid.

Las excavaciones arqueológicas acometidas en la zona que actualmente ocupan el Palacio Real y la Catedral de la Almudena, entre los años 1999-2000 y 2007-2010, con motivos de la construcción del Museo para las Colecciones Reales y que ha dirigido Esther Andréu, permiten arrojar algo de luz sobre dicha controversia gracias al hallazgo de una inhumación aislada de cronología visigoda.”

… no consideramos descabellada la hipótesis de la existencia de un pequeño asentamiento visigodo en el casco urbano de la villa que, aunque de poca relevancia, sí pudo tener cierta entidad, más como villorrio-poblado que como centro urbano”.

Teniendo en cuenta que los posibles lectores de la revista madrileña La Ilustración de Madrid debemos ser muchos menos que los lectores del diario El País, creo que la arqueóloga directora de las excavaciones podría comunicar al diario sus nuevas reflexiones, y que este las difundiera, para evitar que un público mayoritario pensemos, sin plantearnos ninguna duda, que Madrid nació en el siglo XII con los cristianos y no en el IX con la llegada de los musulmanes, o incluso antes, en época visigoda, aunque se tratara de un sencillo villorrio-poblado y por supuesto aún no de un gran centro urbano.

Estamos hablando del origen de Madrid, un tema muy serio. El tiempo y los especialistas nos dirán.

Extraído de Arte de Madrid