sábado, 16 de julio de 2011

El último dinosaurio antes del impacto.

Un equipo de investigadores de la Universidad de Yale acaba de hacer público el descubrimiento del que fue uno de los últimos dinosaurios vivos justo antes del impacto de un gran meteorito hace 65 millones de años. El hallazgo indica que los dinosaurios prosperaban antes del impacto y asesta un duro golpe a la idea de que se extinguieron gradualmente mucho tiempo antes y debido a otras causas.

Se trata del cuerno fosilizado de un ceratopsio (un dinosaurio parecido al famoso Triceratops) hallado en Montana hace ya un año. Pero lo más destacado es que el fósil ha aparecido apenas cinco milímetros por debajo del límite K-T, la fina capa oscura de sedimentos (ricos en iridio, metal escaso en la Tierra y muy abundante en muchos meteoritos) que marca la frontera entre los periodos Cretácico y Terciario y que coincide con la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años.

De hecho, por encima del límite K-T ya no existen fósiles de dinosaurio, lo que indica su súbita desaparición.

Desde que la teoría del impacto fue propuesta por primera vez hace ya más de treinta años, muchos científicos, la mayoría, se han ido sumando a ella. Sin embargo, la aparente falta de fósiles de dinosaurios no avianos (tiranosaurios, triceratops, picos de pato, etc) en los primeros tres metros por debajo del límite K-T ha llevado a otros paleontólogos a concluir que cuando el meteorito cayó, los dinosaurios ya habían desaparecido.

Es decir, que se extinguieron gradualmente por otras causas y mucho antes del impacto.

"Este descubrimiento - afirma Tyler Lyson, autor principal del estudio que se ha publicado en Biology Letters- sugiere que esta anomalía de los tres metros estériles no existe. El hecho de que este especimen estuviera tan cerca del límite K-T indica que por lo menos algunas especies de dinosaurios se encontraban bien antes de la caída del meteorito".

A pesar de que Lyson y su equipo no han podido determinar la edad exacta del fósil, los datos indican que debió vivir entre algunas decenas de miles y unos pocos miles de años antes del demoledor impacto. Lo que le convierte en el dinosaurio más cercano que tenemos al momento en que se produjo la catástrofe.

Al principio, los descubridores del fósil pensaban que los restos se encontraban a cerca de un metro por debajo del límite K-T, pero pronto se dieron cuenta de que se encontraba pegado a esa frontera (y por lo tanto al momento de la caída del meteorito).
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Extraído de Público