miércoles, 28 de marzo de 2012

Aplican tecnologías pioneras en conocimiento del hombre de hace 100.000 años.

Un equipo de especialistas de diferentes países está aplicando sistemas tecnológicos pioneros a nivel mundial para investigar el mundo de la Prehistoria y el conocimiento del hombre, incluso de hace más de 100.000 años, en dos yacimientos de la comarca malagueña del Guadalteba.

Las tecnologías de última generación se están desarrollando en el interior de la Cueva de Ardales y en la Cueva de las Palomas de Teba, la primera con más de mil dibujos y grabados rupestres, y la segunda donde habitaron los hombres de Neandertal.

El arqueólogo Gerd Weniger, director del Neanderthal Museum de Alemania, ha destacado a los periodistas que habitualmente los métodos de investigación generaban la invasión del espacio, pero en este caso se trata de métodos microinvasivos que no afectan al yacimiento.

"Se obtiene una gran cantidad de datos sin destruirlos, como puede ocurrir cuando se realizan excavaciones", ha apuntado Weniger, que ha explicado que se utilizan diferentes métodos de escáner para conocer cada detalle de los yacimientos.

En el caso de la Cueva de Ardales, Weniger ha indicado que existe una cueva con arte, pero aún falta una idea de dónde se instalaron sus habitantes para hacer el campamento donde vivieron, en el Paleolítico Superior, en una horquilla desde hace 30.000 a hace 8.500 años, aproximadamente.

El catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cádiz José Ramos ha manifestado que con las investigaciones pretenden conocer los modos de vida en la zona y cómo se comportaban las sociedades, especialmente en el periodo Pleistoceno Medio y Superior.

"Uno de los objetivos de este trabajo de campo es conseguir un cronograma exacto con fechas, que gracias a estas técnicas se confirmarán científicamente", ha señalado a los periodistas Ramos.

El director de la Red de Patrimonio Guadalteba, Pedro Cantalejo, ha subrayado el hecho de que en este proyecto participen "los mejores investigadores de Europa".

Para Cantalejo, el alcance de esta investigación será extraordinario en el futuro, lo que podrá significar que la comarca malagueña del Guadalteba será referente de la Prehistoria dentro de la Península Ibérica.

Sobre el estudio de los dibujos rupestres, Cantalejo ha apuntado que se ha dado un estudio de calidad importante: "Antes había que rotularlos con líneas para reproducirlos, pero ahora se hace una captura digital por ordenador, similar a los que se hacen con los objetos de mucho valor en los museos".

"Era algo que nunca se había aplicado en el arte rupestre, lo que además hace que se superen todas las imperfecciones que tiene el material donde se sustentan como es la piedra", ha señalado Cantalejo durante una visita a la cueva de Ardales.

Sobre la sima de Las Palomas, José Ramos ha señalado que tiene vestigios del Paleolítico Medio en la época de los cazadores recolectores, que va ligada con el aprovechamiento de los recursos naturales de todo el entorno, el cual podía dominarse por la ubicación de la cavidad.

"Éste es un sitio clave para la instalación de un campamento, algo que se constata en un estudio interdisciplinar con geólogos, expertos en fauna, e incluso la tecnología, y se ha comprobado de que fue ocupado durante milenios, al haber detectado hasta ocho niveles de ocupación", ha manifestado Ramos.

Los profesores coinciden en que las dos cuevas malagueñas conservan sendos yacimientos arqueológicos y artísticos que han demostrado en los últimos treinta años, una relación muy especial con los grupos humanos Neandertales y con los primeros Homo Sapiens.

En septiembre ya se realizaron estudios en las bocas de entrada de ambas cavidades y ahora, durante dos semanas en este mes de marzo, la investigación se centra en la aplicación de técnicas de escáner para la reproducción del Arte Rupestre y de documentación.

Se da un salto importante en el registro de la información, puesto que hasta ahora se registraba en dos dimensiones y ahora se hace en tres.

Además, en el exterior se está utilizando un sistema, similar a un pequeño helicóptero, para la captación de imágenes para generar mapas topográficos.

En la sima de la Cueva de Las Palomas de Teba se está revisando el perfil, mediante un sistema eléctrico para generar un mapa del subsuelo y también se está realizando un estudio paleoclimático en las lagunas del entorno.
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Extraído de Ideal