domingo, 15 de abril de 2012

Arkeolan halla objetos de la Edad de los Metales en la finca Zubieta.

Se han encontrado muestras de carbón datadas en el 3.000 antes de Cristo. Restos de un suelo, sílex y trozos de cerámica plantean la existencia de un posible asentamiento en la Edad de Hierro.
Arkeolan ha encontrado restos de dos periodos cronológicos situados en la Edad de los Metales en una prospección que se ha llevado a cabo en un yacimiento situado en la finca Zubieta del barrio de Jaizubia. Por un lado, se tratan de muestras de carbón que el método de carbono 14 ha datado entre los años 3.090 y 2.900 antes de Cristo y, por otro, de restos de un suelo, trozos de cerámica y piedra sílex que se situarían en la Edad de Hierro, hacia el 1.000 antes de Cristo. Aitziber Lekuona, arqueóloga y coordinadora del trabajo de campo explica que «en 2007 ya se habían realizado las primeras investigaciones bajo la dirección de Mertxe Urteaga, trabajos que continuaron a finales de 2010 con la ejecución de varios sondeos».
A lo largo de seis semanas, seis arqueólogos prosiguieron con la labor de investigación realizando siete catas de metro cuadrado que se ampliaron posteriormente a prospecciones de 5x7 metros en las que se dieron con algunos de los materiales anteriormente citados. Lekuona explica que «lo que hemos encontrado no tiene un carácter monumental porque en aquella época se edificaba con madera y barro, pero esto no quiere decir que tengan menos importancia porque el material hallado es mucho, nos puede ayudar a conocer esa época y nos da pistas para seguir adelante».
¿El Oiasso indígena?
Los terrenos de Zubieta fueron investigados por Arkeolan porque se sitúan en una loma redondeada sobre los antiguos terrenos de la marisma hoy desecados y convertidos en huertas y pastizales. A 25 metros sobre el nivel del mar, los investigadores creen que su posición podría haber sido «idónea para un posible asentamiento». Los descubrimientos suponen un paso más que nos ayuda a conocer a la realidad prerromana de Oiasso. Las investigaciones de Arkeolan (entre las que se sitúan los últimos hallazgos en el entorno de La Bixera) demuestran que el núcleo urbano se situaba en el centro del actual Irun, entre el Ayuntamiento y el extremo de la colina de Beraun. Los arqueólogos creen que el Oiasso romano e indígena se situaban en emplazamientos diferentes y «los hallazgos de Zubieta son los que hasta ahora representan las mejores expectativas sobre este segundo».
El yacimiento se ha vuelto a tapar pero las líneas de trabajo se mantienen abiertas a la espera de próximas investigaciones. Por ahora, los materiales quedan en manos de la fundación durante dos años para su investigación, unos restos que ayudarán a completar un puzzle prehistórico sobre el que, en Hondarribia, solo se habían encontrado vestigios en la zona de Jaizkibel.
Extraído de Diario Vasco