lunes, 16 de abril de 2012

Evolución y tecnología.

El inicio del comportamiento técnico en los homínidos es el inicio de un cambio en el comportamiento social que tendrá en el devenir de los primates humanos importantes consecuencias en su forma de adaptación. Tecnologíaversus humanización, una herramienta singular en la adaptación de los especímenes de nuestro género desde su emergencia hace 2,5 o más millones de años.
Pero ¿cuándo podemos hablar de tecnología y a qué nos referimos con ello? Esta cuestión no es difícil de dirimir. Cuando aludimos a los orígenes de lainteligencia operativa en primates humanos, sugerimos unos primeros pasos en la adaptación de algunos de estos, pero quizás sería más correcto poner sobre la mesa la capacidad de planificación y la modificación intencional de matrices a través de secuencias operativas con la finalidad de obtener objetos con potencial y capacidad de regular por interacción energía del medio.
Útiles y máquinas.
En realidad, la tecnología es la adquisición  que jerarquiza, teóricamente, todas las técnicas y métodos utilizados para la transformación de materias primeras en morfologías y que son aptos para el  uso y el consumo de una población. La complejidad técnica acaba dando lugar al concepto de tecnología. De esta manera la ciencia constituye el constructor que explica la globalidad de los métodos y técnicas en la obtención de útiles y máquinas.
La técnica en la humanidad primitiva y más tarde la tecnología en las poblaciones de Homo sapiens acaba siendo la forma de adaptación primordial. Entender este proceso nos permite comprender a su vez, cómo la tecnología está ligada con el incremento de nuestra sociabilidad como humanos en el proceso de humanización. La progresiva incorporación de elementos técnicos para la construcción de objetos en las poblaciones de las diferentes especies, cambia sus relaciones sociales y se hacen más y más complejas.
La técnica acaba siendo la base operativa de las relaciones sociales y es en este sentido que el progreso técnico acaba convirtiéndose en progreso social por el aumento, primero gradual y después exponencial, de la inteligencia. Este proceso que se ha podido constatar históricamente nos sirve para entender cómo los humanos hemos acabado en esta maraña de objetos sin los que estamos desamparados.
La técnica hace a los primates más humanos y cuanto más humanos, más técnica, en un bucle de retroalimentación social imparable. Un humano ya no puede ser definido por sus características morfológicas, si no por un factor emergente nuevo e integrado que tiene que tener en cuenta el componente técnico antes, y tecnológico ahora.
Extraído de El Mundo