jueves, 17 de mayo de 2012

Piden al Ayuntamiento que lidere las gestiones que salven el castillo de Benar (León).

La fortaleza del siglo XIV y otra de Irún son únicas en España por su planta triangular.



El Instituto de Estudios Omañeses (IEO) solicitará al Ayuntamiento de Riello que se implique en la salvación de dos joyas patrimoniales de la comarca: la fortificación en ruina de Benar, ubicada en la localidad de El Castillo (primera fortaleza patrimonial de los Quiñones), y la Casa-Palacio de los Flórez-Quiñones, en Curueña, de una gran potencialidad gracias a sus extensísimos fondos documentales, hoy en el Archivo Histórico de León.
«Sabemos que el momento económico es delicado, pero la consolidación de los restos de ambos edificios debería constituir un reto para la nueva Corporación de Riello, a la que pedimos que encabece las reivindicaciones y las gestiones para conservarlos, por su gran valor histórico y artístico», asegura Luis Arias, del IEO.
Según explica, «con voluntad e imaginación, seguro que se podrían dar pasos para impedir que continúe la degradación de ambas joyas». Arias considera que éste puede ser un buen momento para lograr con las partes un acuerdo de cesión del castillo de Benar al municipio. Uno de los propietarios de la fortaleza del siglo XIV hizo ya público en el 2006 su disposición a cederlo, si ello permitía su restauración. El otro heredero lo tiene arrendado a la empresa de El Mular, y el Instituto entiende que también podría llegarse a un entendimiento con apoyo del Ayuntamiento.
«Si Boca de Huérgano, Puebla de Lillo, Ordás, Laguna de Negrillos o Valencia de Don Juan han podido recuperar sus castillos y torreones, nosotros, con iniciativa, seguro que también podríamos. Por eso es clave el impulso del Ayuntamiento», insiste. El castillo figura en la lista roja de Hispania Nostra. Da nombre al pueblo y su sombra se ha proyectado durante siete siglos en toda la comarca.
Es el único del país, junto el castillo de Behovia (1517), en Irún, construido con planta triangular. Una característica que permitió al de Irún recibir subvenciones millonarias por ser considerado excepcional en Europa, donde sólo se rastrean dos similares en Croacia y dos en Italia, mientras el de El Castillo permanece en el olvido. Seguramente, fue la economía de medios y la morfología del altozano sobre el que se asienta los que determinaron esa planta triangular, absolutamente novedosa en aquella época. Para los Quiñones representaba el símbolo de su poder, un guerrero inexpugnable al que llamaron «Atenar», evocando a la acrópolis atenisense.

Fondo documental.
Respecto a la casa-palacio de los Flórez de Quiñones, uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil en Omaña, el IEO propone museizarla. Su fachada de piedra muestra la fecha de 1779 y un escudo del siglo XVI. En sus salas, conserva mobiliario y elementos antiguos dignos de exponerse. «Es una pena que no se recupere este palacio, musealizando su contenido y reservando unas salas para instalar los fondos de la biblioteca que dejaron al Ayuntamiento. Sería lo mínimo, como homenaje a Vicente Fórez de Quiñones y Tomé, que liberó a los omañeses del ominoso foro del Pan del Cuarto, superviviente del mundo feudal en pleno siglo XX», señala.
El Instituto quiere evitar que la desidia y el abandono deje reducido a «cuatro piedras que todos lloran» los monumentos de Omaña, atractivos turísticos destacados de la zona, junto a su paisaje.
Extraído de Diario de León