martes, 8 de mayo de 2012

¿Un caso de “espionaje industrial” de hace 3.500 años?



¿Pudieron copiar los antiguos germanos el diseño de las sillas plegables egipcias? ¿Viajaron a Egipto comerciantes del norte de Europa hace 3.500 años para replicar estos objetos en sus lugares de origen? Varios arqueólogos alemanes defienden esta hipótesis.
La revista alemana Der Spiegel recoge un artículo en el que se plantea esta curiosa teoría para dar respuesta al hallazgo de sillas plegables de 3.500 años de antigüedad en tierras germanas con un diseño idéntico al que utilizaron los egipcios hace cuatro milenios.
Alrededor de 20 piezas de este tipo han sido halladas en el norte de Europa, la mayoría en Alemania. Sólo una ha sido hallada completa. Fue en 1891 en Guldhøj, cerca de Kolding (Dinamarca), conservada en el interior de una tumba. Realizada en madera de fresno y piel de nutria para el asiento, presentaba un estado de conservación excepcional. Gracias a técnicas de dendrocronología, los arqueólogos determinaron que fue realizada por un carpintero local en el año 1389 a.C.
El diseño de las piezas encontradas en Alemania es sorprendentemente similar al de las sillas egipcias, con dos marcos de madera móviles unidos entre sí a través de un par de ejes y con una piel de animal uniendo dos de los extremos.
Este tipo de sillas tiene su origen en Oriente Medio. La representación más antigua se encuentra en sellos mesopotámicos de 4.500 años de antigüedad. Y en fechas similares se documentan en Egipto, donde sus mandatarios los utilizaron como tronos móviles.
A pesar de la importancia y extensión de las redes comerciales en la antigüedad, numerosos investigadores piensan que la aparición de este tipo de asientos en el norte de Europa se desarrolló de forma independiente y paralela al mundo egipcio.
Sin embargo, arqueólogos como la prehistoriadora alemana Bettina Pfaff cuestionan este modelo y aseguran que tanto el diseño como las dimensiones de las sillas son muy similares y defiende la hipótesis de que nos encontramos ante un elemento copiado por los germanos.
A pesar de que a través de estas redes comerciales circulaban productos de lujo, el artículo señala que el caso de las sillas plegables es particular, y es que a pesar de estar demostrada su utilización en Egipto y Mesopotamia y en el norte de Europa, existe una amplia franja entre ambas regiones en las que no han sido documentadas. Esto apuntaría a la posibilidad de quecomerciantes del norte de Europa viajasen a Egipto y copiasen el diseño de este exclusivo artículo.
Los investigadores ponen fecha al momento en el que se produce esta “transferencia” de información, y apuntan a que pudo producirse durante el reinado de Tutmosis III  (1479 a 1426 a.C.), un momento de gran expansión de la influencia de Egipto por buena parte del área mediterránea.
Parece que a partir de esas fechas comienzan a aparecer este tipo de sillas en el norte de Europa, con materiales de calidad y unos acabados perfectos que evidencian que fueron construidas para los miembros de la clase más alta de la sociedad.
Se apunta a que debieron pertenecer exclusivamente a los líderes de los clanes que dominaban estas regiones, aunque, tal y como explica Pfaff,  su hallazgo en tumbas con ajuares escasos, abre la posibilidad de que estos elementos pudieran pertenecer a la élite espiritual de estos clanes, como hechiceros y brujos, y no necesariamente corresponder con los más ricos de estas sociedades.
Extraído de Arqueoscience