martes, 12 de junio de 2012

El misterio de los 'vampiros' búlgaros.


Hallan una tumba medieval con un cadáver con las piernas atadas y otra con unos restos con una estaca en el pecho.

Otro cadáver al que querían impedir que regresase de los muertos. Un equipo de arqueólogos búlgaros acaba de encontrar una tumba medieval cuyo ocupante recibió un tratamiento 'especial' para evitar que regresara de entre los muertos: brazos y piernas atados. El hallazgo se suma al de un cadáver descubierto la semana pasada, al que se clavó una estaca en el pecho después de muerto.

El pasado fin de semana, el arqueólogo Nikolay Ovcharov y su grupo localizaron en una iglesia en Veliko Tarnovo un cadáver que había sido enterrado con una bolsita con 30 monedas de plata "con las que pagar el transporte al más allá", según anunció en la radio estatal BNR.
"Tenía también las extremidades atadas, para que no escapara de la tumba", explicó Ovcharov, quien recordó que estos tratamientos, o el de clavar un hierro en el pecho, se usaban en esta región en la Edad Media para que el muerto no volviera al mundo de los vivos.
Ese fue, precisamente, el tratamiento que había recibido un fallecido enterrado cerca de la ciudad búlgara de Sozopol, enterrado hace 700 años con una estaca de hierro en el pecho. Al cadáver le habían clavado varias veces la barra en el tórax y en el estómago.
Según Bozhidar Dimitrov, director del Museo Nacional de Historia, el fallecido de Sozopol -cerca del Mar Negro- era conocido como Krivich ('el encorvado') un legendario pirata, responsable de la fortaleza de Sozopol o uno de sus señores. El fallecido era un hombre lisiado pero extremadamente inteligente.
Las crónicas bizantinas describen cómo hundió un barco veneciano y también era un magistral conocedor del mar, las estrellas y las hierbas. Según la agencia de noticias búlgara, es posible que fuese considerado un maestro de la brujería por estos talentos, lo que explicaría la estaca en el corazón.
Según la revista Time, en los últimos años se han hallado más de un centenar de tumbas de 'vampiros', todas ellas pertenecientes a hombres de origen aristocrático o clérigos a quienes habían apuñalado o clavado en sus ataúdes tras morir.
"Lo curioso es que no había mujeres entre ellos. No tenían miedo de las brujas", precisó Dimitrov hace unos días.

¿Muertos malvados?

El arqueólogo Nikolay Ovcharov cree que estos ritos no se practicaban porque el fallecido hubiera sido malvado en vida, sino para evitar el riesgo de transformarse en vampiro.
Sin embargo, el director del Museo Nacional de Historia tiene una opinión contraria. "Se cree que estas personas eran malvadas mientras estaban vivas. Se pensaba que se convertirían en vampiros una vez que estuviesen muertos y seguirían atormentando a la gente", explicó Dimitrov a la agencia de noticias búlgara.
Precisamente Dimitrov, anunció este lunes que el 'vampiro' de Sozopol ha sido trasladado a Sofía, donde será expuesto en breve. El 'vampiro' Krivich ya ha sido trasladado a Sofía, donde será expuesto en breve. "Entre fuertes medidas de seguridad y para gran alivio de las abuelas en Sozopol, el esqueleto del vampiro ha sido trasladado el domingo en el Museo Nacional de Historia", declaró en tono de humor Dimitrov.
Dentro varios días, probablemente el próximo fin de semana, el esqueleto será expuesto en una vitrina en el museo "para que la gente conozca las extrañas creencias y supersticiones de nuestros antepasados", declaró Dimitrov.
"A los habitantes de Sofía que teman que la presencia del vampiro pueda traer desgracias a la capital búlgara, les diré que este bebedor de sangre ha sido neutralizado con este pedazo de hierro durante la Edad Media", bromeó el director del museo, uno de los historiadores más conocidos y respetados en Bulgaria.
Extraído de El Mundo