viernes, 29 de junio de 2012

El Museo Lázaro Galdiano descubre los tejidos musulmanes de la España medieval.


La colección de tejidos nazaríes del Museo Lázaro Galdiano y del Museo de la Alhambra es la protagonista de la nueva exposición de la Fundación Lázaro Galdiano. Una muestra que pone en valor estas maravillosas y desconocidas telas de la España musulmana que rodearon la vida medieval de la península.
El objetivo del proyecto A la luz de la Seda es poner de relieve la importancia de unos tejidos e indumentarias realizadas en la España musulmana, y especialmente en el tiraz del Reino nazarí de Granada que, pese a haber sufrido múltiples avatares, han conseguido conservarse hasta nuestros días. La Alhambra fue el centro productor por excelencia y referente en la creación de estas bellas creaciones que gozaron de gran difusión en la época.
Para Amparo López, Conservadora-jefe del Museo Lázaro Galdiano, A la luz de la seda “pretende poner de relieve la importancia de una parte de nuestro patrimonio poco conocida e insuficientemente valorada”. “Estas colecciones de sedas y tejidos islámicos, entre las que destacan las nazaríes, están conformadas por fragmentos y retazos exquisitos y delicados, únicos no sólo por su belleza sino por la complejidad de la técnica empleada en su ejecución y por los escasos restos que han llegado hasta nosotros”, añadió López.
Colecciones de la Fundación y de la Alhambra.
La exposición presenta la rica colección de textiles andalusíes que custodia la Fundación Lázaro Galdiano, así como los que conserva el Museo de la Alhambra de Granada, junto con objetos coetáneos que nos permiten reconstruir e imaginar la historia de lo que antaño fueron suntuosas prendas que vistieron y adornaron a los nobles y cortesanos del sultanato Nazarí, y que contribuyeron a crear las lujosas estancias plenas de luz y colorido de palacios como la Alhambra de Granada.
Según explica Amparo López, las sedas estaban presentes en todos los momentos del día y de la vida de la España medieval, tanto para cristianos como para musulmanes. Estos tejidos vestían a las personas, organizaban y hacían confortables los espacios donde se desarrollaba su vida y les acompañaban también en su último viaje. Y lo hacían aportando una gran belleza y vistosidad con complejos juegos de lacerías, escenas de animales afrontados y atauriques que formaban una maraña multicolor.

Papel cultural del tiraz.
Además de crear imágenes hermosas, las telas mostraban elocuentes inscripciones epigrafías cargadas de deseos de felicidad, prosperidad y clemencia. Las sedas ocuparon un importante papel en el desarrollo cultural de la península ibérica pues fueron también un crisol y un acicate para los conocimientos técnicos y la especialización de la industria.
La exposición se completa con recursos audiovisuales que ayudan al visitante a comprender la complejidad de la labor creativa de estas sedas realizadas con esta técnica virtuosa; a través de pantallas de plasma y ayudados por la tecnología del gigapixel nos adentraremos en el alma de estos tejidos, de los que apreciaremos detalles conocidos hasta el momento sólo por los investigadores.
Las sedas andalusíes apreciadas y atesoradas por los cristianos, se conservaron en casullas, en fondos de relicarios o en vestiduras reales, pero sólo su revalorización por los coleccionistas del siglo XIX evitó su pérdida definitiva. En esta labor tuvieron especial importancia eruditos y coleccionistas como José Lázaro Galdiano que buscó sistemáticamente los restos de tejidos medievales existentes o el investigador D. Manuel Gómez-Moreno Martínez, pionero en el estudio de estas piezas y que descubrió el principal yacimiento de tejidos medievales en el monasterio de Las Huelgas.
Extraído de Revista de Arte