sábado, 30 de junio de 2012

La Casa de la Moneda conserva un lienzo de la antigua muralla almohade y restos de dos torres asociadas a ella.

"El edificio se forma de la suma de diferentes actuaciones sobre un patrimonio edificado que tiene su origen en la ampliación de la muralla almorávide de Sevilla".



La Real Casa de la Moneda, un edificio del casco histórico de Sevilla declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y cercano al famoso monumento almohade de la Torre del Oro, conserva entre sus alzados un "lienzo de muralla" perteneciente a la "cerca almohade" que conectaba a la mencionada torre albarrana y a su vecina Torre de la plata con el recinto fortificado de la antigua medina musulmana. El subsuelo del edificio, asimismo, guarda los vestigios de lo que habrían sido dos torres asociadas a esta sección de muralla.

La Real Casa de la Moneda, enclavada en la calle Adolfo Rodríguez Jurado y conocida especialmente por su fachada, obra de Sebastián Van der Borcht, fue hace años objeto de un proyecto inmobiliario destinado a rehabilitar este edificio histórico y reformar su interior con la creación de diez viviendas privadas y dos locales. El alcance de la intervención, como se recordará, motivó su paralización a manos de la Consejería de Cultura y que la Fiscalía de Urbanismo, Medio Ambiente y Patrimonio Histórico formulase una querella contra los promotores de la obra, un arquitecto y un arquitecto técnico, por presuntos delitos contra la ordenación del territorio y contra el patrimonio histórico.

Memoria arqueológica de las catas preventivas.

En este contexto, y según una memoria técnica elaborada en 2009 por el arqueólogo Gregorio Manuel Mora y recogida por Europa Press, las catas arqueológicas preventivas asociadas a este proyecto supusieron el descubrimiento de nuevos activos patrimoniales relacionados con el pasado almohade de Sevilla, como ha avanzado el diario ´ABC´. Porque como Gregorio Manuel Mora expone en este documento, "el edificio se forma de la suma de diferentes actuaciones sobre un patrimonio edificado que tiene su origen en la ampliación de la muralla almorávide de Sevilla", extremo datado en el siglo XIII.

Dado que la intervención arqueológica preventiva encabezada por Mora contempló entonces excavaciones arqueológicas y trabajos "paramentales" sobre los alzados del edificio, tales labores supusieron el hallazgo de materiales de época almohade en ambos niveles. Porque las excavaciones permitieron "la localización de lienzos de muralla de diferente cronología (siglos XII y XIII) y dos torres construidas en tapial (...), las cuales flanquearon el paso a este conjunto hasta la construcción barroca de la portada actual". "Todos los elementos formaban parte de la cerca sevillana", indica el arqueólogo en este documento.

El pasado almohade de Sevilla.

Así, en esta memoria arqueológica Gregorio Manuel Mora destaca especialmente el descubrimiento de "estructuras pertenecientes a la muralla islámica", en alusión a este lienzo de "la cerca almohade" "integrado en el alzado general de la residencia" y a los vestigios de dos torres que habrían funcionado como "frontera" del antiguo recinto fortificado.


Extraído de Giralda Información