martes, 19 de junio de 2012

Las excavaciones de Atapuerca prometen este año «resultados espectaculares».

El codirector del yacimiento Bermúdez de Castro espera que aparezcan nuevos fósiles que permitan determinar la datación de los restos más antiguos de Europa.



El codirector de excavaciones de la sierra de Atapuerca, José María Bermúdez de Castro, ha afirmado que la previsión para esta campaña es “muy buena” al considerar que los yacimientos "dan resultados espectaculares cada cierto tiempo” y éste puede ser un año "espectacular".

En declaraciones a los medios y acompañado por sus compañeros Eudald Carbonell y José María Arsuaga, el director del Centro Nacional de la Evolución Humana explicó que las expectativas al comienzo de campaña son siempre las mejores, al recordar que en 1992 aparecieron los restos de Homo Antecesor y en 1999, el fósil más antiguo de Europa. “Atapuerca cada cierto tiempo tiene que dar una sorpresa buena”, concretó, al indicar que “es posible” que este año puede ser uno de ellos.

Sobre la tarea que comienza ahora en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, Bermúdez de Castro apuntó que el trabajo de una campaña “normal” no es menos excelente, ya que se sacan una cantidad de fósiles y de información tremenda porque “los años normales también son buenísimos, aunque los excepcionales son excepcionales”, aseveró.

En relación a los trabajos en Sima del Elefante, avanzó que tras abrir el puente de acceso hay que ampliar la excavación y esperar a que salgan más restos. En este sentido y sobre la posibilidad de encontrar más restos asociados al fósil más antiguo del continente europeo, añadió que “puede suceder que el resto del cráneo de la mandíbula hallada pueda estar con 20 metros de sedimentos y los restos no se encuentren hasta dentro de cien años”, o “aparecer cuando menos te lo esperas”.

En la actualidad, se está excavando en el momento de la época del primer europeo en torno a un millón de años y el objetivo es ampliar la excavación, ya que cuando se construyó el puente apareció parte de la roca que forma parte de la pared de la cueva. “Ahora mismo en este punto sabemos que hay yacimiento”, apostilló.

De cara a la datación de los fósiles encontrados y que sostienen que en Atapuerca contó con el homínido más antiguo de Europa, el paleontólogo declaró que “no se sabe a qué especie pertenece, por lo que hablamos de una especie indeterminada”. En este sentido, aclaró que cuando se publicó en la revista ‘Nature, se asignó a Homo Antecesor, pero luego se vio que “no era honrado” hablar de que pertenecía a Antecesor porque “en ciencia hay que ser honrados”.



En la Sima del Elefante.

La campaña de excavaciones en los yacimientos de la Sierra de Atapuerca dio comienzo el pasado domingo y está previsto que en la quincena de junio excaven unas 70 personas en algunos de los yacimientos la Sierra burgalesa con el ánimo de hallar nuevos descubrimientos.

Las tareas se realizarán en la Sima del Elefante; yacimiento ubicado en la Trinchera del Ferrocarril, y lugar donde se han descubierto hallazgos de más de 1,3 millones de años. Este año en el yacimiento de la Sima del Elefante los objetivos principales son: por una parte excavar el nivel 9c e ir descubriendo el nivel 9d en toda la superficie de la excavación, y por otra parte excavar la zona que se descubrió el año pasado con el fin de relacionar estratigráficamente ambas zonas del yacimiento.

Del mismo modo, en Gran Dolina, yacimiento ubicado en la Trinchera del Ferrocarril, y en el que se ha hallado la especie Homo antecesor, un grupo de unas 30 personas continuará trabajando en el nivel TD10.

El objetivo principal aquí es acabar de excavar la acumulación de restos correspondientes a la unidad TD10.2, en la que se ha recuperado ya un riquísimo registro fósil de unos 350.000 años de antigüedad, en el que se cuentan hasta ahora unos 60.000 restos faunísticos y 12.000 herramientas de piedra.

Una vez terminada de excavar esta capa, en la que se ha documentado un predominio inusual de restos de bisonte entre la fauna, así como un uso prácticamente exclusivo del sílex como materia prima para la fabricación de los instrumentos, se empezará a excavar en la capa que está inmediatamente por debajo. En ésta, por la información que se dispone, parece que las características del registro arqueológico cambian, con lo cual se espera continuar realizando interesantes descubrimientos que permitan avanzar en la reconstrucción de los modos de vida de los grupos de Homo heidelbergensis que habitaron la Sierra de Atapuerca hace algo menos de medio millón de años.

En segundo lugar, un grupo más reducido de arqueólogos y paleontólogos continuará trabajando en el tramo inferior de Gran Dolina, concretamente en el nivel TD5. El objetivo primordial aquí es acabar de contrastar la presencia humana en esta fase del relleno. Dependiendo de la riqueza del registro que aparezca en TD5, se podrá afrontar el siguiente objetivo, que es revisitar el nivel TD3-4. En este nivel se excavaron a principios de los años 1990 los testimonios más antiguos de presencia humana en Gran Dolina, de una edad de alrededor de un millón de años.

En Fuente Mudarra.

En esta campaña se procederá a trabajar en Fuente Mudarra, un asentamiento al aire libre cerca del Hotel California. En este nuevo asentamiento se abrirá un sondeo de 20 metros cuadrados para estudiar la estratigrafía y recuperar una muestra de registro arqueológico suficiente para conocer el sitio (que tiene más de 2m de espesor y varios niveles arqueológicos). Este sitio se conoce gracias a las prospecciones arqueológicas y se muestrea durante las campañas de excavación de 2008 y 2009. Así se conoce que tiene diferentes niveles arqueológicos y su potencial.

El próximo 1 de julio llegará el resto del equipo, llegando así a unas 150 personas, y se excavará en los yacimientos citados arriba así como Galería en la Trinchera del Ferrocarril o Portalón, Sima de los Huesos y Galería de las Estatuas todos ellos situados en Cueva Mayor. También seguirán realizando las labores de lavado de sedimento en las orillas del río Arlanzón.

La mayoría de las personas que excavan en la Sierra de Atapuerca pertenecen a distintos Centros de Investigación del Proyecto Atapuerca: Universidad de Burgos (UBU), Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana de Burgos (CENIEH), Instituto de Paleoecología Humana y Evolución Social, de Tarragona (IPHES), Centro Universidad Complutense de Madrid - Instituto de Salud Carlos III de Evolución y Comportamiento Humanos (UCM - ISCIII) y la Universidad de Zaragoza (UNIZAR). Estos son los principales centros de investigación que excavan en la Sierra de Atapuerca, pero no debemos olvidar que hay otra gran parte que procede de distintas universidades y centros de investigación nacionales e internacionales.

La Fundación Atapuerca, por lo que respecta a su labor de apoyo a la investigación y como complemento a la financiación pública por parte de la Junta de Castilla y León y otras administraciones, procede a la dotación de financiación, personal, materiales, equipos y servicios, tanto logísticos como técnicos, necesarios para el adecuado desarrollo de las labores de excavación, así como la financiación para la realización de programas de dataciones de restos e investigación de los mismos.

Extraído de ABC