miércoles, 13 de junio de 2012

Morerías y las termas de Resti en Mérida entrarán en la lista de Patrimonio.

Miguel Alba dice que la lista ha aumentado mucho en estos 19 años. El Consorcio acaba la excavación en Montijo y Esparragalejo.


El Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida ha iniciado el expediente para incorporar a la lista de Patrimonio de la Humanidad una docena de espacios nuevos "que no se habían excavado cuando se obtuvo la declaración de la Unesco", explicaba el director cientifico del Consorcio, Miguel Alba.
Esta incorporación, que incluirá yacimientos tan importantes como Morerías, el acueducto de Cornalvo, el yacimiento aparecido en Resti, un nuevo acueducto aparecido en el arroyo del Sapo, que según Alba, debió de ser de los primeros que se hicieron por la proximidad con el casco urbano, y otros más. Esta ampliación de la lista para la Unesco debe estar terminada en 2013 y surge porque la entidad que concede este título ha pedido la reagrupación de los yacimientos y una nueva planimetría de esos conjuntos. El año pasado la Unesco envió una orden para cumplir con nueva actuación: renovar su catálogo con nuevos datos, fotos, etc. Ahora, aprovechando esta tarea, el Consorcio de la Ciudad Monumental de Mérida incluirá los últimos yacimientos.
Además, el Consorcio ha terminado las excavaciones en la carretera de Montijo, tres grupos de excavación y tiene tres equipo de excavación en el cuartel.
"Hasta ahora la excavación se había centrado en la zona urbana, pero no se explica el desarrollo de la ciudad sin su entorno rural", explicaba Alba. Gracias a las nuevas obras de infraestructura en trasnportes, en la carretera de Montijo ha aparecido una necrópolis del siglo III en un cruce de caminos porque antes esa carretera era una calzada romana.
En Esparragalejo ha aparecido una vila monumental, "se ha excavado una rotonda en la que aparecen dos edificios, uno para el aceite y otro podría ser para aperos" pero sobre todo, estos yacimientos ofrecen una gran información sobre la "pervivencia de la población en esa zona porque luego aparece otro cementerio musulmán".

"En la arqueología nacional hay dos siglos con un gran vacío entre los siglos VIII y IX, pero en Mérida esos dos siglos están bien documentados. De hecho, las tumbas parecen visigodas porque están cubiertas con grandes losas pero en la posición en la que enterraban los musulmanes y es la primera vez que aparece un cementerio islámico en el medio rural".
Por otro lado, el Consorcio ha ofrecido su colaboración total con el Balnerario de Alange.