domingo, 17 de junio de 2012

Observación de la estrella Algol por astrónomos del Antiguo Egipto.


Combinando arqueología y astronomía, un grupo de investigadores de la Universidad de Helsinki en Finlandia ha descubierto que cierto papiro egipcio contiene datos notablemente precisos sobre el periodo de variación de brillo de Algol, una estrella un tanto inquietante en el pasado, por la naturaleza de su nombre antiguo, que se podría traducir como "demonio", o también como "cabeza de demonio".

El papiro egipcio El Cairo 86637, que presenta esencialmente un calendario, es probablemente el más antiguo documento histórico conservado hasta nuestros días de observaciones a simple vista de una estrella variable.

Un análisis hecho recientemente por el equipo de Sebastian Porceddu y Lauri Jetsu, de la Universidad de Helsinki, ha revelado que se registraron en el papiro dos períodos estadísticamente significativos, de 29,6 y 2,85 días. El primero es claramente el período de la Luna. El segundo difiere ligeramente del período de Algol. En este sistema binario eclipsante, la estrella de menor brillo tapa parcialmente a la estrella más resplandeciente al pasar por delante de ella desde la perspectiva visual de la Tierra, siguiendo un período de 2,867 días.

Cada uno de estos eclipses dura unas diez horas y puede observarse con facilidad a simple vista. El astrónomo John Goodricke aventuró la explicación correcta al fenómeno en el año 1783.

Sin embargo, los antiguos egipcios hicieron mediciones más precisas de lo creído, que pueden incluso ser útiles para los astrónomos modernos que buscan estudiar cambios en algunos astros experimentados con el paso de milenios.


Por ejemplo, todo apunta a que la discrepancia entre el periodo actual de variación de brillo de Algol y el registrado por los antiguos egipcios no se debe a un fallo de estos, sino a la evolución de ese sistema estelar. Es bastante probable que el período de Algol haya aumentado en cerca de 0,017 días. El incremento del período en los últimos tres milenios podría deberse a la transferencia de masa entre los dos miembros de este sistema binario. De hecho, ésta podría ser la primera observación que confirma el incremento del período de Algol, y hasta podría permitir obtener una estimación bastante buena del índice de transferencia de masa entre ambas estrellas.

Así pues, todo parece apuntar a que la primera observación de una estrella variable fue hecha mucho antes de lo que se creía.