lunes, 18 de junio de 2012

¿Por qué se ubicó Palmira en pleno desierto?


Los impresionantes restos que hoy se conservan de la ciudad de Palmira, situada en pleno desierto sirio, son el testimonio más evidente del esplendor que vivió en época romana, que llegó a alcanzar los 100.000 habitantes y se convirtió en uno de los enclaves más importantes de la ruta comercial que conectaba Occidente con Oriente en la Antigüedad.
¿Por qué se ubicó en mitad del desierto? ¿Cómo pudo mantener a una población tan numerosa en un lugar tan inhóspito como este? Un grupo de arqueólogos noruegos y sirios que trabaja desde hace cuatro años para esclarecer el origen de la ciudad parece haber encontrado la respuesta, según informa la publicación digital Heritage Daily.
La investigación llevada a cabo por estos arqueólogos se ha centrado en estudiar el terreno alrededor de Palmira, en concreto una gran extensión que se sitúa al norte de la ciudad.
Los arqueólogos de la Universidad de Bergen y del Museo de Palmira han catalogado un gran número de restos gracias al análisis de imágenes tomadas por satélite, descubriendo un buen número de enclaves romanos desconocidos hasta el momento, así como de losdepósitos de agua que estos pueblos habían utilizado.
“Estos resultados proporcionan una nueva visión de la historia de Palmira”, dice el director del proyecto de investigación Jørgen Christian Meyer, profesor de la Universidad de Bergen.
Palmira deposito
Restos de uno de los depósitos de agua localizados por el grupo de arqueólogos.
Los arqueólogos señalan que más que un desierto, estamos ante una estepa árida, con una serie de estructuras subterráneas que evitarían que el agua de lluvia se perdiese en el terreno. Además, el agua se acumula en arroyos y ríos intermitentes, los ‘wadi’ en terminología árabe.
Gracias a este estudio, los investigadores han podido constatar que los habitantes del área de Palmira recogían el agua a través de cisternas y represas, desarrollando una infraestructura que les permitía mantener campos de cultivo con los que alimentar la ciudad y garantizar el suministro estable de productos agrícolas, incluso en periodos de importantes sequías.
Meyer explica que de vez en cuando cae una gran cantidad de lluvia y rápidamente crece la vegetación en el desierto. Así que los habitantes de Palmira debieron darse cuenta delpotencial que tenía este tipo de terreno.
Además, señalan que los agricultores locales cooperaron con las tribus beduinas que conducían sus rebaños de ovejas y cabras a esta zona en la época de calor para poder pastar, y contribuirían a la fertilización de estos campos.
Los arqueólogos aseguran que la fundación de Palmira en ese lugar tuvo un fuertecomponente político. Hay que tener en cuenta que las rutas que discurrían de Occidente a Oriente, incluyendo el área del río Éufrates hacia el norte, no estaban bajo control romano, y las élites locales exigían importantes peajes.
Los habitantes de Palmira aprovecharon esta situación y unieron sus fuerzas a las de losbeduinos para ofrecer seguridad, animales de carga y guías a través del desierto. De este modo, los comerciantes de la ciudad hicieron de ella un punto único desde el que partía una red comercial de carácter global, lo que constituyó la base de la gran prosperidad que tuvo este enclave.
El profesor explica que los planteamientos de los antiguos habitantes de Palmira suponen unalección para nosotros, evidenciando que si ellos pudieron mantener una ciudad como esta hace dos milenios en pleno desierto, nosotros podemos hacer lo mismo con todos los conocimientos que tenemos hoy en día para alimentar la creciente población mundial.
Extraído de Arqueoscience