viernes, 15 de junio de 2012

Un archivo de fotos recrea la vida de una comunidad de los indios pueblo en el siglo XIX.

Una exposición documenta los cambios sufridos por los indígenas a partir de la llegada del ferrocarril a su territorio, en las riberas del Río Grande.



Los cambios radicales sufridos por una población de indios mesoamericanos tras la llegada del ferrocarril y, con él, del progreso y el turismo etnográfico aparecen documentados en una colección de fotos del siglo XIX que se acaba de exhibir en el National Museum of American Indian de Nueva York (EE UU). La muestra, titulada Time Exposures (Exposiciones dilatadas), se centra en la comunidad de Isleta Pueblo, 20 kilómetros al sur de Albuquererque (Nuevo México) y en la ribera izquierda del Río Grande.

Habitada por indios pueblo, la comunidad es una de las muchas llamadas así por los franciscanos españoles que llegaron al territorio a principios del siglo XVII porque sus habitantes residían en construcciones de barro y piedra interconectadas, similares a los pueblos ibéricos. En Isleta Pueblo los curas levantaron una misión en 1612.

Franciscano defensor de los indios.

La comunidad adquirió notoriedad porque el ferrocarril llegó al lugar en 1881. El tren trajo a turistas en busca de exotismo,entre ellos algún rey europeo en viaje oficial por los EE UU que deseaba ver de cerca a los indios. Isleta Pueblo fue también el lugar de residencia del franciscano francés Anton Docher(1852-1928), uno de los activistas más emprendedores en favor de la causa de los habitantes originales del lugar.

Las riadas de visitantes curiosos trajó también a algunos de los fotógrafos estadounidenses que se dedicaban a documentar la vida de las naciones indias. También los más conocidos, Edward S. Curtis y Ben Wittick, de quienes, entre otros muchos documentalistas, hay piezas en Time Exposures.


Una "cultura externa".

La muestra, organizada por los habitantes actuales de Isleta Pueblo, reúne imágenes que reconstruyen la vida en la comunidad a finales del siglo XIX, cuando la llegada del progresotodavía no había contaminado las tradiciones y costumbresde los indios. Dividida en tres partes, la exposición comienza con un repaso histórico, describe la llegada de los estadounidenses y examina a los pueblo como productos finales de una "cultura externa".

“Estas fotos cuentan una historia importante: la manera en que la gente de Isleta Pueblo luchó por mantener sus tradiciones pese a las dramáticas y radicales interrupciones llegadas del exterior", señala el director del museo que acoge la exposición, John Haworth, de la tribu cherokee.

Los pueblo, que en 1680 se levantaron en armas contra los españoles y lograron expulsarlos de su territorio durante doce años, explotan actualmente un hotel con casino y un campo de golf en Isleta.

Extraído de 20 Minutos