martes, 10 de julio de 2012

Arranca la nueva campaña de excavación en la Cueva Negra de Caravaca de la Cruz.

Los arqueólogos intentarán localizar nuevos restos del hombre fósil, fauna y flora.

El equipo de arqueólogos lo conforman 15 personas procedentes de Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, 
Turquía y Murcia. La excavación está dirigida por Michael J. Walker, Mariano López y María Haber.

La nueva campaña de excavación en el yacimiento de la Cueva Negra de La Encarnación en Caravaca comenzó el miércoles pasado liderada por los profesores Michael J. Walker, Mariano López y María Haber, que trabajarán con un equipo de arqueólogos, antropólogos, biólogos, estudiantes de arqueología, un dentista y un ingeniero. En concreto se trata de «15 personas procedentes de Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Turquía y de la Universidad de Murcia», explicó a La Razón, Mariano López quien se mostró ilusionado con estos trabajos que se prolongarán hasta el próximo 24 de julio. 


El principal objetivo de las labores a desarrollar se centra en ampliar la zona de excavación donde el pasado verano se localizaron los que, según diversos expertos en la materia, son los restos de fuego más antiguos encontrados en yacimientos paleolíticos europeos. Ante esto, el codirector de la excavación Mariano López afirmó  que un equipo de geólogos italianos vendrá a La Encarnación durante este mes para estudiar la capa de la cueva con los sedimentos quemados.  Durante la campaña, además, se tratarán de localizar nuevos restos del hombre fósil, fauna y flora, que consoliden a la Cueva Negra como uno de los yacimientos más valiosos y destacados a nivel europeo. Los diversos trabajos de investigación efectuados en los últimos veinte años confirman que el yacimiento de la Cueva Negra tiene entre 790.000 y  900.000 años de antigüedad.  En las últimas campañas se han hallado restos paleolíticos, abundantes fósiles de animales y dientes humanos del «Homo heidelbergensis», que habitaba Europa en el Pleistoceno. Todos los niveles excavados en el sedimento, que alcanza más de cinco metros de profundidad, ofrecen evidencia de la presencia o actividad humana de forma continua, sin interrupción. 



«Desde 1994 hemos encontrado dientes de homínidos  en distintas capas  y en esta campaña las expectativas son encontrar más huesos quemados y restos de herramientas», refirió López. «Restos humanos no creo que hallemos, pero nunca se sabe», concluyó.


Extraído de La Razón