sábado, 14 de julio de 2012

El Ayuntamiento contrata los primeros trabajos y estudios para la cripta arqueológica del Patio de Banderas.

El enclave, primigenio acceso del Real Alcázar, conserva ruinas romanas, paleocristianas e islámicas.


El Patronato del Real Alcázar y de la Casa Consistorial de Sevilla ha contratado a la sociedad cooperativa 'Trifora', para la organización y el estudio de materiales relativo a la instalación de la cripta arqueológica proyectada en el Patio de Banderas, donde descansan unas ruinas romanas, paleocristianas e islámicas y donde fue descubierto el más antiguo vestigio de la ocupación humana de lo que actualmente es la ciudad hispalense.
Cabe recordar que meses atrás, el Ayuntamiento de Sevilla había anunciado que su Gerencia de Urbanismo estaba ya redactando un proyecto para esta actuación con un presupuesto estimado de 3,5 millones de euros y un plazo aproximado de 20 meses para su ejecución. El proyecto, en su conjunto, contemplaría la instalación de esta cripta arqueológica en el Patio de Banderas, en los aledaños de los Reales Alcázares, así como la transformación de la casa número 15 de esta plaza pública en un centro de interpretación con la excavación de un túnel que conecte esta antigua vivienda con la propia cripta arqueológica.


Contrato para centros de interpretación y la cripta.
Ahora, y según la información recabada por Europa Press, el patronato gestor del Real Alcázar ha encargado a la sociedad cooperativa 'Trifora' un contrato valorado en 6.7340 euros y denominado "Organización y estudio de materiales para la constitución de almacén, sala arqueológica, centros de interpretación y cripta arqueológica del Patio de Banderas".
Continuando con las catas arqueológicas antaño realizadas por Manuel Bendala Galán y la investigación impulsada en 1999, las excavaciones arqueológicas promovidas en los últimos tiempos en el Patio de Banderas propiciaron la identificación del más antiguo vestigio de ocupación humana de la ciudad hispalense. Se trataba de fosas y un fondo de cabaña con restos de lo que pudiera haber sido una cocina utilizada allá por el siglo IX antes de Cristo.

De la Hispalis romana a la antigua medina musulmana.
Los arqueólogos descubrieron también restos de muros correspondientes a un antiguo edificio de la Hispalis romana. Se trataría de un edificio datado en el siglo I antes de Cristo, del periodo republicano, y de gran tamaño dada la envergadura de sus sillares. Según Miguel Ángel Tabales, arqueólogo director del Real Alcázar, estos vestigios arquitectónicos podrían haber correspondido a un almacén quizá relacionado con el puerto de la antigua ciudad romana.
Siguiendo la secuencia cronológica, los investigadores descubrieron además restos arquitectónicos datados en el siglo V después de Cristo y relativos a un edificio religioso perteneciente a la cultura paleo cristiana, así como vestigios de otro edificio levantado en torno al siglo VII sobre este último y también asociado al culto cristiano. Las ruinas más recientes halladas en el yacimiento, según Tabales, corresponderían al viario público y los alzados de un barrio de la antigua medina islámica, restos datados estos últimos en el siglo XI después de Cristo.
Extraído de La Información