martes, 3 de julio de 2012

Los extremistas musulmanes destruyen la herencia cultural de la antigua ciudad maliense de Tombuctú.



Extremistas musulmanes continuaban destruyendo el lunes el patrimonio mundial de la antigua ciudad maliense de Tombuctú, arrasando tumbas y dañando la puerta de una mezquita de 600 años de antigüedad, a pesar de las crecientes protestas internacionales.
La Corte Penal Internacional ha descrito la destrucción del patrimonio de la ciudad como un posible crimen de guerra, mientras que la comisión de la UNESCO para la herencia cultural mundial se aprestaba a sostener esta semana una sesión especial sobre el saqueo del sitio, uno de los pocos sitios en la lista de la agencia en Africa subsahariana.
La facción islámica, conocida como Ansar Dine ("Protectores de la fe"), tomó el control de Tombuctú la semana pasada luego de expulsar a la facción rebelde Tuareg, que hace tres meses invadió el norte de Malí junto con los soldados de Ansar Dine.
Durante el fin de semana, los combatientes descendían a los cementerios que contenían los restos de los santos sufíes de Tombuctú al grito de "Allah Akbar" y sistemáticamente empezaron a destruir las seis tumbas más famosas.
En entrevista telefónica desde un sitio no revelado en el norte de Malí, un portavoz de la facción dijo que ellos no reconocen a Naciones Unidas ni al tribunal internacional.
"El único tribunal que reconocemos es la divina corte de la Shariah", dijo Oumar Ould Hamaha, portavoz de Ansar Dine.

"La destrucción es una orden divina", dijo. "Es nuestro profeta quien dijo que cada vez que alguien construye algo encima de una tumba, eso debe ser arrasado. Necesitamos hacer esto para que las generaciones futuras no se confundan y empiecen a venerar a los santos como si fueran Dios".
Entre la tumbas destruidas está la de Sidi Mahmoudou, un santo muerto en 955, de acuerdo con la ciberpágina de la UNESCO. Además, el lunes la emprendieron contra una de las puertas de Sidi Yahya, una mezquita construida alrededor de 1400. Según la leyenda local, la puerta que conduce al cementerio sólo se abriría el último día del fin de los tiempos.
Extraído de Centro Tampa