martes, 10 de julio de 2012

La mejora de la carretera entre Leza y Elciego permite sacar a la luz un importante poblado de la Edad del Hierro en el Alto de Castejón.



Los poco más de 200 vecinos de la localidad riojano alavesa de Navaridas llevan dos años emocionados con su poblado de la primera Edad del Hierro. Los arqueólogos les han explicado que el hallazgo en el Alto de Castejón de los restos de diez estancias en las que habitaron sus antepasados en la protohistoria, hacia el siglo VIII antes de Cristo, es «muy importante». De hecho creen que las estructuras de plantas circulares y rectangulares son sólo una muestra de lo que pudo ser un gran asentamiento de la época, quizá uno de los más grandes no sólo de Álava, sino del norte peninsular.
De momento, los expertos prefieren no aventurar hipótesis y concentrarse en estudiar a fondo un yacimiento del que ya se tenía noticia en 1973 de la mano de Armando Llanos. De hecho, en 2002 fue declarado bien cultural, lo que ha protegido esta zona, a las afueras del pueblo, de cualquier intervención tanto particular como institucional. El plan foral de carreteras tiene la 'culpa' de que por fin se haya excavado la zona y haya salido a la luz otra joya de la arqueología alavesa. Si la Diputación no se hubiese propuesto mejorar la sinuosa carretera A-3212 en los siete kilómetros que separan Leza de Elciego, el poblado seguiría enterrado.
Fue en el verano de 2010, al expropiar los terrenos necesarios para mejorar el trazado de la curva que rodea el cerro del Alto de Castejón cuando comenzó todo. La ley obligaba a hacer catas arqueológicas en la zona y se encargaron los trabajos a la empresa Qark. José Manuel Martínez Torrecilla y Leandro Sánchez Zufiaurre fueron los responsables de las primeras prospecciones a los dos lados de la vieja carretera, en las laderas del cerro. Las primeras teorías apuntaban a que lo más interesante podría encontrarse en la parte más alta y no abajo. Pero pronto se desmoronaron todas las teorías. «Lo que encontramos era más importante de lo que se pensaba». Tras hallar primero un pequeño muro y una zona de fuego de la Edad del Hierro algo les decía que debajo de una zona cubierta por tierra y cultivada desde la época de los romanos podía haber algo más. Y ahí estaba. A más de un metro de profundidad comenzaron a aparecer los restos «muy bien conservados» de varias casas de pobladores, antecesores de los navaritanos, de hace casi 3.000 años. Hogares, hornos, casas con muros encalados en su interior, restos intactos de paredes hechas con ladrillos de adobe de varios colores, trozos de cerámicas (entre ellas un mortero y un colador), zócalos... Ahí hubo vida antes incluso que en el famoso y cercano poblado de la Hoya.
Recreación virtual.
Torrecilla y Zufiaurre volvieron a excavar en la zona el verano pasado y regresarán para saber si pueden llegar hasta los restos de la Edad del Bronce y documentar mejor todo lo hallado hasta ahora. De momento, saben que el poblado se abandonó y que sus moradores se llevaron consigo todos sus enseres, incluidas las grandes vigas de madera con las que sostenían los pisos y la techumbre de sus cabañas. ¿Adónde fueron? «Ese es un enigma», dicen Torrecilla y Zufiaurre. Estudian si en la zona cultivaron cereal y han hallado algunos restos de caza.
¿Y qué va a pasar ahora con el yacimiento? Una parte -«lo más mínima posible», explica el jefe de Carreteras, Miguel Ángel Ortiz de Landaluce- va a desaparecer al estar afectada por la obra de la carretera y la otra parte será estabilizada y cubierta con geotextil para evitar su deterioro. Lo ideal sería musealizar in situ los restos de las cabañas y ampliar la excavación. Pero eso supone mucho dinero en infraestructuras y expropiaciones y en estos momentos de vacas flacas no es demasiado factible, reconocieron los responsables de la Diputación.
Pero ello no significa que el poblado de la Edad del Hierro de Navaridas vaya a pasar al olvido. Los arqueólogos trabajan codo con codo con el Ayuntamiento, la Diputación y el Gobierno vasco para divulgar uno de los hallazgos más importantes de los últimos años en la Rioja alavesa. Van a presentar imágenes en tres dimensiones de cada habitáculo del yacimiento y van a hacer recreaciones virtuales del poblado, para que los navaritanos y el público en general sepan más de un pasado muy rico, con evidencias de asentamientos desde la prehistoria hasta hoy.
Mientras, el proyecto de mejora de la A-3212 sigue adelante. Tras acotar al máximo la zona de actuación en el Alto de Castejón todo está listo para poder sacar a concurso las obras, presupuestadas en 4,8 millones, a final de año. La carretera entre Leza y Elciego será más segura, con carriles más anchos y arcenes, y habrá algún tipo de cartel o señalización que explique al viajero que viaja entre viñedos y entre los restos de lo que un día fue un poblado de la Edad del Hierro.
Extraído de El Correo