lunes, 23 de julio de 2012

Las excavaciones de San Fernando (Cádiz) sacan a la luz los vestigios de su pasado romano.

En Camposoto se han hallado restos de un testar, una plataforma y parte de un canal, lo que demuestra que esta zona fue núcleo de una importante actividad industrial.


La historia de San Fernando es la propia de una ciudad que, debido a su situación geográfica, siempre ha estado relacionada con el mar, motivo que ha propiciado que sus pobladores hayan realizado desde tiempos remotos trabajos vinculados con este medio, como la pesca, la almadraba o el salazón, industrias éstas que han dejado una huella imborrable en La Isla. Prueba de ello es que hace aproximadamente dos meses han salido a la luz unos restos arqueológicos en Camposoto que atestiguan la presencia de actividad salazonera en esta zona, justo donde la carta arqueológica de San Fernando advierte de la existencia de numerosos yacimientos. 



La excavación arqueológica, ubicada frente a las instalaciones del Parque de Bomberos -en los desarrollos urbanísticos de la UE-45 (entre la carretera de Camposoto y la curva de Villa Maruja)- ha destapado restos romanos que han dejado de manifiesto, una vez más, la intensa actividad industrial que existía en este área de La Isla en la antigüedad. 

Desde el 21 de mayo hasta ahora se han descubierto numerosas piezas de cerámica procedentes de un testar púnico del siglo IV a. c. (el lugar donde se vertían las piezas rotas o defectuosas de un alfar) así como una plataforma de mampuesto de la época romana (siglo I d. c.). "Ambos hallazgos atestiguan que en esta zona de la localidad isleña se acometían trabajos con arcilla y otra serie de actividades relacionadas con la industria del salazón", explica Ricardo Belizón, uno de los arqueólogos que está estudiando los descubrimientos de esta intervención. 

También se ha hallado un muro que, si bien en un principio no se sabía a qué podía corresponder, hoy ya se ha confirmado -previa investigación- que se trata de parte de una canalización, también de época romana, "aunque queda por confirmar si pertenece a la época republicana o a la imperial", apunta el arqueólogo. 

De momento las excavaciones se encuentran en una primera fase que se irá prolongando a medida que avancen las obras, que, puntualmente, la promotora tiene paralizadas. Una vez que se reanuden los trabajos los expertos están convencidos de que saldrán a la luz nuevas reliquias. "Dados los resultados que se han obtenido en estudios anteriores, que dan fe de la existencia de una compleja actividad industrial relacionada con el salazón, el garum, la alfarería o la producción de contenedores y ánforas, entre otras especialidades, confiamos en que a medida que continúen las excavaciones en Camposoto en dirección a Villa Maruja los hallazgos se multipliquen", comenta esperanzado el arqueólogo responsable. 

En la actualidad los restos encontrados están ubicados en un depósito dentro de la misma excavación, pendientes de un estudio exhaustivo de los materiales que permita afinar aún más la cronología de los hallazgos. 

Posteriormente se procederá, previo acto de depósito, al traslado de estos vestigios al Museo Provincial de Cádiz, tal y como estipula el protocolo en estos casos, pues es la entidad competente que debe gestionarlos. Ya es decisión del propio Museo tasar el valor de las piezas y fijar su ubicación final, bien en sus propias instalaciones, bien en el museo municipal de La Isla.


Extraído de Diario de Cádiz