martes, 24 de julio de 2012

Los restos afectados por el fuego en la Cueva Negra de Caravaca de la Cruz tienen una antigüedad de unos 800.000 años.

La Cueva Negra de Caravaca de la Cruz se convierte en un yacimiento de referencia del Pleistoceno Antiguo en Europa.


Las excavaciones dirigidas por el profesor Walker de la UMU confirman
que el fuego de la gruta tiene una antigüedad de unos 800.000 años.
Las excavaciones dirigidas por el profesor Walker de la UMU confirman que el fuego de la gruta tiene una antigüedad de unos 800.000 años.
El equipo arqueológico multidisciplinar que trabaja en la Cueva Negra de Caravaca de la Cruz (Murcia) ha descubierto restos afectados por fuego, excavados en sedimentos profundos con una antigüedad de entre 780.000 y 990.000, como un hacha de mano bifacial, un "conjunto de utensilios paleolíticos retocados menores, dientes humanos y una fauna del Pleistoceno Antiguo reciente".
Asimismo, el equipo de excavación ha resaltado "la excepcional antigüedad de esta evidencia del fuego en una cueva del Paleolítico europeo", ya que "todo el relleno sedimentario de la cueva pertenece al período reciente de 990.000 y 780.000 años del Pleistoceno Antiguo".
Así, las determinaciones paleomagnéticas publicadas por el catedrático y geofísico Gary Scout, del Berkeley Geochronology Center en EEUU, con el Dr. Lluis Gibert Beotas, de la Facultad de Geología, Universidad de Barcelona, demuestran que "los 5 metros de acumulación sedimentaria tienen una antigüedad superior a 780.000".
En este sentido, el profesor de Antropología Fsísica de la Universidad de Murcia, Michael J. Walker ha desvelado que la Cueva Negra del Estrecho del Río Quípar en Caravaca de la Cruz "es un yacimiento de referencia obligada en el Pleistoceno Antiguo de Europa", según han destacado durante la XXXIII campaña de excavación llevada acabo este verano.
El alcalde de Caravaca de la Cruz, Domingo Aranda, ha agredido la labor desarrollada por arqueólogos, antropólogos y biólogos, dirigidos por Michael J. Walker, Mariano López y María Habel. Así, ha añadido que "durante la excavación se ha recibido la visita arqueólogos e investigadores de reconocido prestigio, lo que ha consolidado a este lugar de La Encarnación en un referente internacional para el estudio de la evolución humana".
El objetivo la excavación, según el profesor Walker, "se ha cumplido con éxito". Los trabajos se han centrado en ampliar el área de excavación, donde aparecen los restos de este fuego; se ha acotado la superficie expuesta de este hogar primitivo; y se ha ampliado la colección tanto de industria lítica, como de restos faunísticos.

Mamíferos del Jaramillo.
Por otra parte, las especies de mamíferos fósiles excavados, especialmente los roedores, implican un período después del intervalo en el Matuyama denominado Jaramillo (1.090.000 - 990.000). El estudio en vías de realización por Antonio López Jiménez indica una gama de especies fósiles parecida a la que caracteriza la Gran Dolina de Atapuerca.
Así, el goarqueólogo Diego Angelucci, junto con su doctoranda Daniela Anesin, han trabajdo en la Cueva Negra para revisar la estratigrafía de la cueva y tomar nuevas muestras. Igualmente, el viernes 20 de julio tuvo lugar la visita del célebre antropólogo británico Bernard Word, que trabaja en el Departamento de Antropología de la Universidad George Washington en Estados Unidos.
El Equipo de excavación arqueológica ha estado compuesto por los biólogos Antonio López, Azucena Avilés, Juan Ortega, Ángel Buitrago López y por el responsable en comunicación, Jesús García.
Además, esta campaña además de 4 estudiantes de arqueología de la Universidad de Murcia, ha contado con una arqueóloga de la Universidad de Nottingham (Inglaterra), una antropóloga alemana procedente de la Universidad de Georgia State (USA), una estudiante de antropología biológica en la Pennsylvania State University (USA) y un estudiante chipriota del University College de Londres (Inglaterra).
Extraído de La Información