lunes, 20 de agosto de 2012

Aparece en León la primera muralla de la Legio VI, hecha con tapines.

Las excavaciones del CCAN dejan al descubierto las tres cercas que levantó la Legión.



Usaban una pala cuadrada, cortaban los tapines de unos 10 centímetros de espesor y los colocaban dados la vuelta, con la hierba hacia abajo. Uno encima de otro. Así fue cómo la Legio VI levantó la primera muralla de León. Ingeniería romana sin una sola piedra.
Los restos de esa muralla y de las otras dos que levantó la misma legión —una de barro y bolos y otra de sillarejo— ha aparecido en la antigua sede del CCAN. En el espacio que ocuparía un apartamento moderno, en apenas 60 metros cuadrados, está la historia de los primeros momentos de la ciudad.

Un tesoro arqueológico.
Son dos estancias —una de apenas 4 metros por 5— de la vieja Casona de Puerta Castillo, que en León se conoce más por ser vivienda y taller del imaginero Víctor de los Ríos que por ocultar un tesoro arqueológico que retrotae al origen de León.
Las tres murallas sucesivas de la Legio VI están en una de esas estancias, ocupada durante años por la asociación y el bar del movimiento alternativo CCAN. La muralla de tapines de hierba, la de barro y bolos y la sillares de piedra caliza blanca, muy fácil de pulir, muestran las tres fases constructivas de la muralla con la que se protegió la VI acuartelada en Legio, después León. Colocadas de forma tan didáctica que ni a propósito para un aula de arqueología.
Los trabajos de excavación arqueológica han terminado ya. El informe de la empresa Decolesa está en los despachos de la Junta. Es la Comisión de Patrimonio quien tiene que dilucidar ahora qué hacer con los restosin situ, si cubrirlos para siempre o colocar, por ejemplo, un acristalamiento sobre el suelo para permitir la contemplación de los restos romanos, que han despertado el interés de numerosos arqueólogos del todo el mundo.
Porque la Casona de Puerta Castillo y su solar son el cofre que contiene un gran tesoro. Allí, en la parcela de 800 metros cuadrados que hay tras el edificio, se encontraron por primera vez vestigios que probaban la existencia de la Legio VI Victrix cuando aún se sostenía que León había sido fundada por la Legio VII Gémina Pía.

La lucerna y las corazas.
Allí han aparecido ahora no sólo las tres fases de la muralla, también la cimentación de los barracones de los legionarios de la Victrix, una lucerna de bronce y los ‘pétalos’ de las corazas romanas, la joya de la excavación porque es la primera vez que se encuentran tantas y en tan buen estado de conservación. Además, han aparecido piedras para afilar las armas y las herramientas de los soldados e ingenieros, parte de un molino, alfileres, clavos y, sorprendentemente, restos de madera que no se pudrieron del todo y han sobrevivido al paso de los siglos.
En total, 68 fragmentos de gran valor que están depositados en el Museo de León, en el Edificio Pallarés. Todos menos los restos de las murallas y otros muros que cruzaban el campamento, que siguen en lo que fue el CCAN. El lugar donde comenzó la historia de León.
Extraído de Diario de León