martes, 7 de agosto de 2012

El hallazgo de un ánfora del siglo IV a. C. revela el comercio entre Dénia y la Eivissa púnica.

Los asentamientos del entorno de lo que luego fue la ciudad dianense consumieron el vino que llegaba de la isla.



La arqueología subacuática sigue revelando aspectos desconocidos de la historia de Dénia. Ahora un buceador (Álvaro Gómez Ferrer) ha encontrado en las inmediaciones del puerto un ánfora muy especial. El arqueólogo municipal Josep A. Gisbert la ha catalogado en su informe como del tipo PE14 y producida en los alfares de Eivissa en el siglo IV antes de Cristo.

Esta vasija se utilizó para la exportación de vino de la isla y, de hecho, está constatado por hallazgos realizados en todo el levante ibérico, desde Ampurias a Almería, que el cultivo de uva para vino estuvo muy extendido en Eivissa, que lo comercializó entre las tribus ibéricas. Así, en la costa se han encontrado ánforas de este tipo en Mazarrón, Cap Negret, Punta de Orleil, Torre de la Sal o la Moleta del Remei. Pero ésta es la primera que se descubre en Dénia. Se hallaba en la parte norte del exterior del puerto y a unos tres metros de profundidad.

El hallazgo de este tipo de ánfora en Dénia llena un vacío, según indica Gisbert, coincidente con la cultura ibérica plena. En ese periodo, no se disponía de información sobre las relaciones comerciales entre la Eivissa púnica y los asentamientos existentes en el entorno de Dénia; asentamientos que en siglos posteriores darían vida a la ciudad. Los vinos de la isla púnica llegaron a este territorio y formaron parte de los ritos de los íberos.

El ánfora está en buen estado y solo presenta roturas poco significativas. Ahora está en proceso de desalación. Se considera pseudomassoliota ya que imita a las que se producían en la colonia griega de Massalia.


Extraído de Levante-emv