viernes, 3 de agosto de 2012

Se da por finalizada la excavación arqueológica de la ciudad astur-romana de Lancia.


La Diputación de León da por finalizadas las excavaciones arqueológicas que se realizaron durante el pasado mes de julio en la ciudad astur-romana de Lancia y a las que la institución provincial ha destinado durante esta campaña, la decimosexta, una cuantía de 22.000 euros.

En estas excavaciones, dirigidas por Liz Guiral y Jesús Celis, han participado un total de 25 estudiantes de Arqueología de varias universidades españolas y varios profesionales. La excavación pretendía estudiar uno de los edificios de Lancia, que se encuentra ubicado cerca del foro, frente del mercado y dentro del recinto propiedad de la Diputación de León. Esta construcción, que los arqueólogos consideran excepcional, cuenta con grandes sillares caídos sobre la calle y una decumanus también cercana al foro.

Este edificio, que contó además con cierres de opus latericium y seguramente con revestimientos de mármoles y rocas nobles, fue construido en varias fases. La última de ellas presentaba en su interior dos hornos de forma oval y cuadrada, cuya utilidad no está demostrada pero, según los expertos, podría tener que ver con una producción de alimentos para su venta, aunque no se descarta un uso doméstico. Los responsables de la excavación apuntan a que el edificio fue utilizado en un principio para otras funciones.

Por otro lado, las excavaciones también se han concentrado en otra de las fincas de la institución provincial, concretamente en el pago conocido como de Valdealbura. En este lugar se ha excavado parcialmente una escombrera o cenizal que procede de los depósitos acumulados por los astures y por los romanos en el Alto Imperio y que podrían datarse entre los siglos III antes de Cristo y I después de Cristo.

La excavación en esta campaña se ha centrado en los niveles de la II Edad del Hierro, que han aportado numerosos vestigios con importantes lotes de los huesos de los animales consumidos durante la vida del oppidum -ahora en proceso de estudio por la Universidad de León-, restos de cerámicas de tipo celtibérico, bolitas celtibéricas, cerámicas a mano, fragmentos de objetos de hierro y fíbulas de bronce típicas de esta fase del yacimiento.
La peculiaridad de estos hallazgos muestra por un lado lo extensa e importante que debió ser la ocupación del lugar en época prerromana y, por otro, las relaciones de la cultura material hallada con el área centromeseteña, territorio de los vacceos.

El cenizal podría a tener cerca de cuatro metros de profundidad y tan solo se ha sondeado en 1,5 metros, por lo que será necesaria una intervención especialmente dedicada a completar dicha secuencia, que se considera fundamental para conocer la dieta y las costumbres de los astures lancienses.

Extraído de Leonoticias