martes, 21 de agosto de 2012

Se realiza una nueva excavación en el Circo romano de Tarragona.

La intervención permitirá ampliar los conocimientos sobre el recinto y las construcciones levantadas en épocas posteriores.

Estudiantes tomando medidas sobre el área de intervención arqueológica
en el Circo romano de Tarragona.
El Circo romano de Tarragona acoge, desde este lunes, una nueva intervención arqueológica impulsada por el Ayuntamiento y el Instituto Catalán de Arqueología Clásica (ICAC), con la participación voluntaria de catorce estudiantes del Máster universitario de Arqueología Clásica de la URV. Una iniciativa que ya se ha hecho en otros monumentos de la ciudad como por ejemplo el Anfiteatro, y que responde a la demanda de los estudiantes de poder poner en práctica todo aquello que han logrado en las aulas.

La intervención está prevista que finalice el 20 de septiembre y cuenta con la dirección de la arqueóloga municipal, Imma Teixell, y de Josep Maria Macias, investigador del ICAC. Tiene el objetivo de ampliar los conocimientos sobre el recinto -básicamente en la zona de la arena- y sobre las construcciones posteriores levantadas en el Circo en las épocas visigoda y medieval. 

La arqueóloga Imma Teixell ha explicado que se harán dos sondeos, uno dentro de la estructura medieval ya documentada para conocer que sucedió cuando se restauró la ciudad en la época medieval, y otro para documentar el máximo de información posible sobre el mismo Circo. Cuando las tareas finalicen, el Museo de Historia de Tarragona incluirá los hallazgos y la documentación en nuevos plafones informativos que ayudarán a potenciar, la cabecera del recinto.

El investigador del ICAC, Josep Maria Macias, ha asegurado que el proyecto también responde a las necesidades formativas de los estudiantes y graduados en Arqueología. En este sentido, a los estudiantes se los ofrecerá la posibilidad de poner en práctica los conocimientos adquiridos en metodología, mejorar su destreza manual, hacer prácticas de dibujo y trabajar con materiales arqueológicos reales.


El Circo romano de Tarragona.


El Circo romano es la evidencia más antigua de este espacio y se sabe que, durante la época medieval, se recuperó el espacio interno y se construyó un gran edificio datado en el siglo XIV, a la antigua arena del Circo. La documentación escrita y aquella que se ha obtenido arqueológicamente hasta ahora, identifica este edificio con un patio descubierto que recibió el nombre de 'pati de la Boqueria' o 'pati del Comú', espacio que se relaciona con una área de titularidad municipal al servicio de la actividad ganadera de época medieval.

Durante los años 2010 y 2011 ya se llevaron a cabo las obras para la supresión de barreras arquitectónicas de la cabecera del Circo romano, proyecto enmarcado dentro del Plan Integral de la Parte Alta (PIPA). El objetivo era conectar, sin ningún tipo de barrera arquitectónica, la zona visitable de la cabecera. De este modo se ha creado un recorrido para permitir la visita a las cuatro vueltas adyacentes en la calle Sant Oleguer así como en la arena.

Teniendo en cuenta que en la actualidad no es visible la cota original de la arena del Circo, el Museo de Historia de Tarragona quiere recuperar, aunque sea de manera parcial, parte de la referida cota de circulación para hacer más entendedora la superposición constructiva y cronológica del espacio y, a la vegada, poder facilitar la comprensión del monumento.

Extraído de La Vanguardia