viernes, 24 de agosto de 2012

Un arqueólogo desentraña los horrores del campo de concentración más secreto del Holocausto.

El arqueólogo israelí Yoram Haimi muestra la placa de aluminio
en el campo de exterminio Sobibor, al este de Polonia.
El arqueólogo israelí Yoram Haimi, en un intento de descubrir cómo habían muerto dos de sus tíos en el Holocausto, comenzó a investigar y descubrió que habían sido asesinados en Sobibor, un campo de exterminio en Lublin, al este de Polonia.
Cuando quiso conocer más acerca del campo, creado en 1942, se dio cuenta de que existía muy poca información sobre Sobibor.
Sobibor fue, junto con Belzec y Treblinka, un campo de exterminio que ejemplifica a la perfección la llamada "Solución Final" de la cuestión judía, ya que fue diseñado solo para exterminar judíos. No se concibió que trabajaran ahí.
En octubre de 1943 hubo una fuga masiva de prisioneros y solo consiguierone escapar unos 150. Algunos de ellos acabaron después en campos de concentración soviéticos. De todos ellos, solo se conoce el nombre de 64.
Esa fuga provocó que Heinrich Himmler ordenara cerrar el campo. Así, se destruyeron los edificios y se aró la tierra, que luego se cultivó. Eran pocos los restos que existían del campo.
De esta manera, Haimi no podía conocer el diseño exacto del campo y por eso decidió comenzar a cavar. Y ha conseguido sacar a la luz datos que hasta ahora eran desconocidos.
La excavación de Haimi ha permitido conocer el diseño auténtico del campo, donde se cree que los nazis llegaron a matar a unos 250.000 judíos en 18 meses. De hecho, este arqueólogo ha podido localizar el punto exacto en donde se encontraban las cámaras de gas con las que los prisioneros eran intoxicados.
Son cinco años los que ha tardado Haimi en crear el mapa del campo. Pero además de dar con el perímetro, también ha conseguido desenterrar miles de artículos, aunque ninguno relativo a su familia.
Ha dado con huesos, cenizas, dientes, llaves, joyas, monedas... Todo ello ha servido para identificar algunas víctimas de Sobibor que hasta entonces no tenían nombre.
"Debido a la falta de información sobre Sobibor, cada pequeña pieza de información es importante", dijo Haimi para Associated Press. "Nadie sabe que había cámaras de gas aquí. Los alemanes no querían que nadie las viera. Pero gracias a nuestra labor aquí, no lo han conseguido".
Una niña judía de seis años, "símbolo de Sobibor".
Lo más revelador hasta el momento ha sido un metal grabado donde aparece el nombre de Lea Judith de la Penha, una niña judía de 6 años de Holanda. De hecho, el memorial del Holocausto en Yad Vashem (Israel) confirma que la mataron en el campo.
Haimi la ha bautizado como el "símbolo de Sobibor". "Los alemanes no discriminaban, también mataban a niñas", señaló Haimi.
Extraído de La Información