viernes, 21 de septiembre de 2012

El primer huracán de la historia fotografiado por un satélite

Hace 51 años de que Esther alcanzara la categoría de huracán y de que su imagen fuese “cazada” por uno de esos satélites que orbitan nuestro planeta, iniciando así una nueva era en el estudio de la dinámica de los huracanes.
Imagen de satélite del huracán Esther (1961).
En el mes de septiembre del año 1961, cerca de Cabo Verde se formó una intensa depresión atmosférica que empezó a migrar hacia el este. En su viaje a través del Atlántico, la depresión se hizo cada vez más profunda convirtiéndose primero en tormenta tropical y posteriormente en un huracán de categoría 4. En ese momento fue bautizado como Esther. El huracán empezó a perder su potencia cuando se acercó a las costas del este de los Estados Unidos, cuando tocó tierra lo hizo como tormenta tropical.

A pesar de que la velocidad de sus vientos decrecieron mucho, cuando ésta alcanzó la costa, se produjeron muchos daños en la región estadounidense de Nueva Inglaterra. Esta es una historia típica del principio del otoño en el Caribe y la zona oeste del Atlántico Norte, sin embargo Esther ha pasado a la historia por algo diferente a su peligrosidad.

Esther fue el primer satélite descubierto gracias a las fotografías tomadas por un satélite, y antes incluso de que los meteorólogos predijeran que esta técnica podía ser utilizada para seguir la trayectoria de este tipo de eventos atmosféricos. La fotografía no cuenta con la calidad que hoy poseen imágenes de este tipo, pero tiene un valor innegable. Desde ese momento se han podido emplear este tipo de imágenes para predecir (con mayor o menor fortuna) la trayectoria de los huracanes, siendo uno de los parámetros fundamentales a incluir en los modelos de cálculo de dichas trayectorias.