viernes, 7 de septiembre de 2012

La arqueología de Tacna en los ojos del mundo.

Labores del proyecto Moqi Perú Temporada 2012.
Tras las recientes investigaciones realizadas en el sitio arqueológico de Moqi por el equipo multidisciplinario del proyecto Moqi Perú Temporada 2012, cuyos resultados preliminares nos hablan de una clara y sólida presencia del Imperio Inka en la región de Tacna concitando el interés de la ciudadanía local y de los investigadores peruanos y extranjeros, en la ciudad de Lima el pasado 20 de agosto se presentó el libro "Prehistoria de la Costa Extremo Sur del Perú: Los pescadores arcaicos de la Quebrada de Burros (10000 - 7000 a. P.)".
Esta monumental obra es el resultado de 14 años de investigaciones arqueológicas en la costa de Tacna (1995 - 2009), dirigidas por las doctoras francesas Danièle Lavallée y Michèle Julien, en el marco del Proyecto Arqueológico Perú Sur, con doce temporadas de excavaciones aprobadas anualmente por el Estado peruano. En la parte nacional se tuvo como codirector del proyecto al arqueólogo Aldo Bolaños.
El libro, de 478 páginas y muchas ilustraciones, se presentó en la Sala Lumière de la Alianza Francesa (Lima - Perú) a las 19 h, con la presencia de sus responsables directos y teniendo como panelistas a los arqueólogos Peter Kaulicke (PUCP), Rosa Fung (UNMSM) y Denise Pozzi-Escot (Museo de Pachacámac del Ministerio de Cultura). La publicación ha sido posible gracias al Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y al Instituto Francés de Estudios Andinos (IFEA), con el auspicio de la cooperación regional para los países andinos de la Embajada de Francia en el Perú. El libro está estructurado en cinco partes con veinte capítulos, acompañados de sus respectivos análisis, discusiones, ilustraciones, conclusiones, bibliografía, anexos y una reseña de los quince autores del libro.
El sitio arqueológico y las excavaciones.
La Quebrada de los Burros se encuentra ubicada en el litoral de Tacna al suroeste del Morro Sama, cuya zona de estudios está a 200 msnm y a unos 2 km de la línea de playa. Sobre una terraza inclinada hacia el cauce del pequeño vallecito de la quebrada, se excavaron seis niveles de ocupación humana que han definido dos grandes fases de ocupación del sitio arqueológico. Los objetivos del proyecto estuvieron orientados a localizar y estudiar los sitios del arcaico, su adaptación al medio natural y el análisis de los sistemas que lo insertan; asimismo, determinar las posibles relaciones de los grupos humanos con la costa y la sierra, y la reconstrucción del medio ambiente de la época. Sin duda, los resultados han sido reveladores para la arqueología peruana y en especial para la costa sur peruana.
Las excavaciones permitieron descubrir un campamento de pescadores-recolectores que ocuparon la Quebrada de los Burros entre los 10.000 y 7.000 a.P., durante el Holoceno temprano y medio. Tal como se indica en el libro, fueron seis niveles sucesivos de ocupación humana los que se excavaron a través de la técnica del decapado, descubriendo terraplenes, fogones, áreas de actividad y acumulaciones de desechos alimenticios de origen marino mezclados con restos de fauna terrestre. También fueron descubiertos dos entierros humanos en malas condiciones de conservación.
Los resultados.
En suma, el estudio ha demostrado que los antiguos pescadores-recolectores tacneños desde que ocuparon la quebrada dominaron perfectamente el medio marítimo y paralelamente explotaron con éxito las lomas y los pequeños manantiales de la quebrada. Se hicieron de un sofisticado ajuar de pesca y caza con instrumentos de piedra y hueso. Y al final de la ocupación del territorio terminaron practicando una incipiente horticultura (calabazas, yuca y frejol). Según los análisis (paleoclimatológicos, zoológicos, botánicos, esclerocronológicos e isotópicos) de las evidencias obtenidas durante las excavaciones, el libro señala que durante la Fase I la ocupación fue en el Holoceno temprano (10.000 a 8.000 a.P), caracterizada por ser continua y con posibles contactos con poblaciones de las tierras altas de Tacna o Puno; al contrario, en la Fase II, desarrollada en el Holoceno medio (8.000 a 7.000 a.P), la ocupación fue más intensa y casi permanente durante todo el año.
En resumen, estamos frente a pequeños grupos que alternadamente ocuparon la Quebrada de los Burros, en la costa tacneña, que se alimentaban de lobos marinos, peces, moluscos y crustáceos provenientes del mar, y de guanacos, aves y otros zoomorfos terrestres. Su alternancia alimenticia y desplazamiento en el territorio parece que estuvieron supeditados a los fenómenos climáticos, en donde la presencia de la "Corriente de El Niño" tuvo un rol importante, determinando la presencia de nuevas especies y el alejamiento de las especies naturales de las aguas frías de la corriente de Humboltd. Sus prácticas mortuorias revelan también cierta ritualidad sofisticada que los llevaba a preparar sus muertos untándoles sustancias negras sobre el cuerpo, convirtiendo a este ritual en uno de los más antiguos del Perú arcaico (11.000 a.P).
El libro sin duda es una enorme contribución a la arqueología tacneña y en general a la prehistoria peruana. Es una demostración también del real potencial que tiene nuestra región para la investigación científica en el campo de la arqueología andina. De otro lado, los aportes del "Proyecto de Investigación Arqueológica Perú Sur" contribuyen de igual manera a entender la dinámica de vida de los primeros cazadores-pescadores y recolectores que durante el Holoceno se desarrollaron en la costa sur peruana y norte de la chilena, y sus probables relaciones con grupos similares de la sierra y el altiplano regional.
Es un libro de consulta necesaria para conocer nuestros orígenes, y es un homenaje a la "Heroica Tacna" en sus 83 años de retorno a la patria amada.
Extraído de Diario Correo