martes, 30 de octubre de 2012

Los artistas prehistóricos pintaban «de oído».

Un estudio revela que los lugares que conservan pisturas rupestres tienen una acústica especial.

Pinturas rupestres del barranco castellonense de La Valltorta,
donde se ha hecho el trabajo de investigación.
Los artistas prehistóricos elegían las paredes en las que plasmar sus pinturas rupestres atendiendo a la acústica del lugar. Así lo revela un estudio de investigación realizado por expertos de las universidades de Zaragoza y de Barcelona. Para ello han analizado los yacimientos del barranco de La Valltorta, en Castellón, un destacado exponente de la pintura prehistórica levantina datado entre los años 9.000 y 6.000 antes de Cristo.

Los resultados de este estudio han sido publicados en la revista «Journal of Archaeological Science» por el profesor del departamento de Ciencias de la Antigüedad de la Universidad de Zaragoza, Carlos García Benito, y la profesora e investigadora del Departamento de Prehistoria, Historia Antigua y Arqueología de la Universidad de Barcelona Margarita Díaz-Andreu.

Las conclusiones son que los lugares concretos en los que hay pinturas rupestres tienen una mejor sonoridad que otros situados en la misma zona. Eso hace pensar a los investigadores que los artistas elegían previamente los lugares atendiendo a su acústica y pensando en los usos que se les iba a dar después, posiblemente con usos rituales. Si las ceremonias eran individuales, la acústica era de un tipo; si eran colectivas, de otro. De hecho, se han diferenciado emplazamientos con pinturas rupestres que ofrecen mejor sonoridad de cara a la pared, y otros de cara al exterior, de ahí que se piense en que los primeros eran para observación o rituales individuales, y los segundos para ceremonias colectivas en las que se exigía otro tipo de sonoridad.

Para este estudio se han grabado y medido los sonidos producidos dentro de los abrigos en los que hay pinturas y en diferentes zonas del barranco. Se han reproducido tanto sonidos producidos por la voz humana, como por silbatos o por la acción de dar palmas. Y se han analizado aspectos como por ejemplo la reverberación y el eco.

Extraído de ABC