martes, 9 de octubre de 2012

Monte Bernorio: un castro con vida.

Impresionante terraza de 12 metros de largo y 2 de profundidad
en la que han excavado y encontrado diverso material. 
Excavar en el castro de Monte Bernorio es un éxito seguro. El yacimiento ubicado en Villarén de Valdivia es uno de los castros de la Edad del Hierro más importantes y con más vida de la provincia y también de la Península Ibérica. Muestra de ello es la gran cantidad de alegrías que siempre da a los arqueólogos del Imbeac (Instituto Monte Bernorio de Estudios de la Antigüedad del Cantábrico) a la hora de confirmar sus teorías de cómo era su espectacular defensa y sobre todo lo más visible, la gran cantidad de materiales que aporta.

En la última campaña, que ha desarrollado un equipo de nueve arqueólogos y estudiantes de las universidades Complutense y de de Oviedo, se ha conseguido sacar a la luz algunos hallazgos muy importantes.

«La excavación ha sido un éxito, estoy muy orgulloso del equipo que ha trabajado muchísimo. Aunque éste año no contábamos con apoyo económico de las administraciones hemos conseguido gracias al  esfuerzo del equipo nuestros objetivos. Se ha investigado en el área 3 y hemos encontrado una zona de talleres con honor y una sala de trabajo que pensamos que se podría dedicar a trabajos metalúrgicos», señala el director de la excavación, Jesús Francisco Torres Martínez.

Al igual que en otras campañas, han aparecido una gran cantidad de materiales en Monte Bernorio que se estudiarán en el laboratorio de la Universidad Complutense y posteriormente se depositarán en el Museo Arqueológico de Palencia.

«Han aparecido muchos materiales metálicos y cerámicas muy decoradas y de gran detallismo y belleza. Están decorados con técnicas muy avanzadas. Además hemos encontrado materiales de adornos circulares que podrían formar parte de las cotas de malla que utilizaban los pobladores del castro, también piezas de hierro, armamento como trozos de empuñaduras de puñal y cuchillos, tachuelas de los legionarios romanos que asediaron el castro, regatones -partes de lanzas-, pendientes de bronce, huesos de fauna, etc.», añade Martínez.

Pero sin duda alguna la estrella de la excavación ha sido una tésera de hospitalidad. «Hemos hallado la mitad, es una lámina de bronce en la que está silueteada la mitad de un cerdo. Se trata de un contrato de hospitalidad para que fuesen recibidos en el castro habitantes de otros núcleos y así eran tratados con los mismos privilegios que si fueran del clan», apunta Torres Martínez.
Una pieza que demostraría que Monte Bernorio estaría comunicado con otros castros y muy interesante para ver la relación comercial que tenía con otros pueblos. «Ahora habrá que estudiarla, sobre todo limpiarla para ver si tiene alguna inscripción que nos de más datos», asegura el arqueólogo.

Otro de los estudios que se ha realizado ha sido un sondeo de la murallas desde la cara exterior hasta el final de la terraza de la necrópolis, donde han descubrieron un acantilado y un foso de cuatro metros. También han visto que los habitantes del castro construyeron parapetos de tierra. Todo ello formaría parte de la gran estructura amurallada y defensiva, muy avanzada para la época, de Monte Bernorio que dataría de la Edad del Hierro.

Desde el Imbeac se quiere agradecer el apoyo que desde los ayuntamientos de Pomar y Barruelo se les ha ofrecido y también la implicación de los vecinos de Villarén. Precisamente el equipo también ha realizado excavaciones y sondeos en un bosque entre Barruelo y Brañosera donde existe una zona tumular con estructuras rituales de gran interés.


Extraído de Diario Palentino