lunes, 1 de octubre de 2012

Promonumenta reclama la autovía a Valladolid «sin dañar Lancia».

Medio centenar de personas participó en una caminata por tres yacimientos olvidados.
Miembros de Promonumenta a su llegada al yacimiento de Lancia,
en una marcha de protesta que partió de Puente Castro.
«Autovía ya, sin dañar Lancia». Era el texto de la pancarta que portaron ayer durante 25 kilómetros los miembros de Promonumenta, quienes tienen claro que la conservación del Patrimonio es compatible con la construcción de infraestructuras —como la A-60 entre León y Valladolid—. La marcha de protesta organizada por la asociación Promonumenta, que reunió a medio centenar de personas comprometidas con el patrimonio, partió del enclave romano descubierto en Puente Castro, llegó hasta la basílica paleocristiana de Marialba de la Ribera y concluyó en ciudad astur-romana de Lancia. El objetivo de los organizadores era llamar la atención sobre estos tres importantes yacimientos arqueológicos, abandonados por las instituciones.
Marcelino Fernández, presidente de Promonumenta, afirmó ayer que la protesta no contó con más seguidores porque la asociación no podía asumir los costes de reportar más que a un número limitado de personas. Destacó el apoyo de los alcaldes de las localidades de Villaturiel, Mansilla y Villasabariego, que ofrecieron avituallamiento a los participantes en una marcha que, en los próximos meses, mantendrá la ‘lucha’ a través de mesas redondas, para que los ciudadanos conozcan el valor de los hallazgos y la necesidad de preservarlos.
Fernández reconoció que la crisis ha diezmado los presupuestos destinados al Patrimonio, pero pidió a las instituciones que se sienten a dialogar con las asociaciones culturales. «Se pueden hacer muchas cosas sin dinero», dijo, «por ejemplo, reabrir la villa romana de Navatejera, que podría ser explicada por nuestros voluntarios».
El triángulo mágico.
En Promonumenta, uno de los colectivos más activos en defensa del Patrimonio leonés, tienen claro que seguirán movilizándose por la protección y puesta en valor de unos hallazgos excepcionales.
La expedición reivindicativa de Promonumenta partió a las ocho de la mañana de Puente Castro, donde permanecen ‘olvidados’ y a la intemperie los restos de la ciudad llamada Ad Legionem Septima Gemina, que aparecieron durante los trabajos de la Ronda Sur y que ahora se interponen en el vial que unirá Puente Castro con la Lastra. En Ad Legionem Septima Gemina residían las familias de los soldados de la Legio VII. Fue una ciudad que a lo largo de tres siglos vivió al amparo de la guarnición. En las excavaciones salieron a la luz una decena de construcciones de grandes dimensiones, la mayoría talleres artesanales, y también algunas calles de esta singular villa.
En una campaña de excavaciones que tuvo lugar en el 2001, con motivo de las obras de la Ronda Sur, se localizaron además cuatro viviendas, una de ellas de planta basilical. Las lluvias de otoño y el frío invierno leonés podrían acabar con esta ciudad única en España.
Aunque los restos de Sublancia, la ciudad astur-romana que ‘emergió’ durante las obras del trazado de la autovía León-Valladolid, fueron tapados en abril por el Ministerio de Fomento, tras dos inviernos a la intemperie, la plataforma Salvemos Lancia anunció entonces que seguiría ‘combatiendo’ hasta que se restauren y sean visitables las construcciones aparecidas en uno de los mayores enclaves arqueológicos del país. Hasta entonces, mantendrán la vigilancia sobre el yacimiento.
La A-60 desenterró restos de un gran complejo suburbano ubicado al pie del cerro de Lancia.
Un museo en el limbo.
En cuanto a la basílica paleocristiana de Marialba de la Ribera, si los restos siguen ahí es, en buena medida, por el tesón de Promonumenta, que durante años los limpió de maleza.
La Fundación del Patrimonio Histórico financió unas magnas excavaciones hace tres años que sacaron a la luz 237 enterramientos, con restos de 282 individuos, al tiempo que efectuó un ‘barrido’ con georradar en el yacimiento que permitió localizar grandes construcciones, a unos 200 metros al norte de la basílica. La Fundación del Patrimonio Histórico -en la que participan las cajas de ahorros de la comunidad y la Junta- tenía prevista la construcción de un museo-aula arqueológica que preservara los hallazgos, pero este proyecto ha quedado aparcado por falta de presupuesto.
Promonumenta pretendía ayer, con una caminata a pie por este ‘triángulo histórico’, sensibilizar a ciudadanos e instituciones sobre importancia de recuperar un patrimonio que, sin protección, puede ser víctima de los saqueos, la climatología y el olvido.
Extraído de Diario de León