lunes, 1 de octubre de 2012

Rincón de la Victoria sigue sin poner en valor la Villa Romana.



Rincón de la Victoria es un municipio que alberga alrededor de una treintena de yacimientos de diferentes épocas históricas. Uno de los que más valor tiene por las fotografías que se hicieron durante su excavación y por lo que cuentan aquellos que pudieron verlo cuando se descubrió son los restos arqueológicos de la Villa Romana. Por el momento no hay inversiones públicas que pongan en valor este lugar y lo establezcan como punto turístico de la localidad.

Esta zona se encuentra en la carretera de Torre de Benagalbón, integrada en los bajos de los edificios que hay junto al supermercado. Actualmente está todo tapado con chinos para su conservación, puesto que después de haber realizado las excavaciones que se iniciaron en el año 2003 ninguna institución pública ha querido hacer frente al coste para realizar un museo en el que visitar estos restos romanos tal y como se hace en otras muchas ciudades.

El arqueólogo que dirigió este trabajo, Juan Bautista Saldo, y que actualmente es uno de los cargos de confianza del alcalde, Francisco Salado, explicó que se necesita una inversión de un millón y medio de euros aproximadamente que por el momento no es asumible por el Ayuntamiento.

Así mismo, aseguró que se están haciendo las gestiones y reuniones pertinentes con la Diputación Provincial de Málaga y con la Junta de Andalucía, para viabilizar el proyecto en esta legislatura. Además, no descartan probar con iniciativas privadas que subvencionen el proyecto de musealización.

Habitaciones y termas.

Según cuenta el arqueólogo, se trata de un edifico muy bien conservado, tanto en planta como en alzado, que cuenta con unas 17 habitaciones. "La mayoría conserva mosaicos policromados y geométricos excepto una, que se interpreta es la del señor, en la que apareció un rosetón de un metro de diámetro donde se representa el idilio de la conquista de Satir (Zeus) a Antíopa", explica.

Tampoco hay mosaicos en una habitación que se piensa era el almacen ni en otra que al parecer hacía de jardín y en la que se encontró una escultura de marmol del Dios Baco que actualmente custodia el director de la intervención arqueológica, es decir, Juan Bautista Salado.

Al parecer, la Villa se funda en el siglo III d.c. y se abandona en el siglo VI d.c., de forma paulatina puesto que apenas hay muebles o grandes objetos que se hayan dejado por una marcha rápida del domicilio a causa de una catástrofe.

Detrás de la Villa hay unas termas con lo que se deduce que se trataba de un complejo familiar, una vivienda personal en la que se distingue la parte urbana donde se residía, la zona de la servidumbre, la zona de los baños romanos y la zona industrial que utilizaban para la actividad a la que se dedicaban, el salazón y el cultivo en la campiña, apunta el arqueólogo.

Extraído de La voz de hoy