sábado, 13 de octubre de 2012

Traducen nuevas palabras del demótico, un antiguo idioma de Egipto.

Más hallazgos sobre el idioma de los egipcios comunes. Un diccionario duplica palabras demóticas conocidas.
                    Escritura demótica en cerámica.


Los antiguos egipcios no hablaron para la posteridad sólo a través de jeroglíficos. Esas elaboradas pictografías fueron la escritura de la elite para registrar la vida y triunfos de los faraones en sus tumbas y en las piedras monumentales a lo largo del Nilo. 


Sin embargo, casi desde el principio, las personas en la vida cotidiana hablaban un idioma diferente y utilizaban una escritura distinta, una más sencilla que evolucionó a partir de los primeros jeroglíficos. Éstas eran las palabras del amor y la familia, la ley y el comercio, cartas privadas y textos sobre ciencia, religión y literatura. 

Durante por lo menos mil años, aproximadamente del 500 antes de Cristo al 500 después de Cristo, tanto el idioma como la característica escritura cursiva eran conocidas como egipcio demótico, un nombre dado por los griegos para denotar la lengua de los demos, o las personas comunes. 

El demótico fue una de las tres escrituras inscritas en la piedra de Rosetta, junto con el griego y los jeroglíficos, lo que permitió a eruditos europeos descifrar el idioma de la realeza a principios del siglo 19 y por lo tanto leer la versión, desde la clase alta hasta la baja, de la larga historia de una gran civilización. 

Hoy, eruditos en el Instituto Oriental de la Universidad de Chicago han completado casi 40 años de investigación y publicado en línea las entradas finales de un diccionario de 2 mil páginas que rebasa el doble de las miles de palabras demóticas conocidas. 

El diccionario, iniciado en 1975, complementa y actualiza un glosario más modesto de palabras demóticas publicadas en alemán en 1954 por Wolja Erichsen, un experto danés. 

Los egiptólogos esperan que las definiciones y los ejemplos del diccionario sobre cómo eran utilizadas las palabras en textos antiguos agilicen las traducciones de documentos demóticos, la mayoría de los cuales son inéditos en comparación con cualquier otra etapa de la escritura egipcia temprana. 

Janet H. Johnson, egiptóloga en el Instituto Oriental que ha dedicado gran parte de su carrera a editar el Diccionario Demótico de Chicago, lo llamó "una herramienta indispensable para reconstruir la vida social, política y cultural del antiguo Egipto durante un periodo fascinante", cuando la tierra era por lo general dominada por extranjeros ­primero los persas, luego los griegos y finalmente los romanos. 

Aunque los egipcios abandonaron el demótico hace más de 1.500 años, al acoger el copto y con el tiempo el árabe, Johnson dijo que el diccionario mostró que el idioma antiguo no estaba completamente muerto. 

Perdura en palabras como "adobe", que provino de "tby", ladrillo en demótico. El término pasó al árabe (con el artículo determinado "al" frente al sustantivo) y fue introducido a la España mora. 

El demótico es una escritura difícil de leer, apuntó James P. Allen, egiptólogo en la Universidad Brown en Providence, Rhode Island, como la taquigrafía para los inexpertos. Las palabras no tienen vocales, sólo consonantes. 

Los eruditos del demótico expresaron que la lujuriosa Cleopatra, la última de los faraones y presuntamente la única que dominaba el habla común, probablemente hablaba sólo griego en su alcoba. Ése fue el idioma de la clase gobernante durante varios siglos. 

"Es realmente formidable lo que hace un diccionario para comprender a una sociedad antigua", expresó Gil Stein, director del instituto. "Esto conducirá a dominar textos de los mismos egipcios, no de sus gobernantes, en una época en que el país era absorbido cada vez más por el mundo grecorromano".


Extraído de Revista Enie