viernes, 26 de octubre de 2012

Un congreso desvela hoy en León cómo vivían los niños prehistóricos.

El Museo de León reúne a un centenar de expertos en arqueología en el valle del Duero.



¿Cómo era la vida de un niño en la Prehistoria? Ana Herrero Corral tratará de dar hoy respuesta a esta pregunta en el Museo de León. Su ponencia sobre la infancia en el Calcolítico en el valle del Duero será una de las primeras del congreso sobre arqueología que durante dos días reúne en la capital leonesa a un centenar de jóvenes investigadores, quienes también desvelarán algunos enigmas sobre los yacimientos leoneses de Lancia y Puente Castro. Herrero explicará cómo la infancia ha ocupado un segundo plano para los investigadores, así como las dificultades para hallar restos o determinar el sexo y la edad de los niños de la Prehistoria. El tema, al que ha dedicado su tesis doctoral, le ha permitido descubrir que no todos los niños recibían el mismo trato funerario que los adultos y cómo los de mayor status eran enterrados con ricas ofrendas. Hablará también de un enterramiento infantil del Calcolítico en el enclave leonés de la Cueva de las Tres Ventanas.
En la primera jornada también intervendrá Feliciano Cadierno, que hablará de nuevos descubrimientos en las pinturas rupestres esquemáticas de Sésamo. En esta convocatoria, la segunda que llevan a cabo los jóvenes investigadores del valle del Duero, organizada por la Asociación Científico-Cultural Zamoraprotohistórica, Azucena Martín Fernández aportará nuevos datos sobre el yacimiento de Las Choperas, en Santas Martas.
Una de las conferencias más ‘curiosas’ es la que ofrecerá Cristina Tejedor, de la Universidad de Valladolid, que reconstruirá ‘biografías megalíticas’. La jornada de hoy estará dedicada al Neolítico y Calcolítico y a la Edad del Bronce, mientras que mañana se centrará en la Edad del Hierro, la antigüedad tardía y la romanización en el valle del Duero. Esta tarde habrá cuatro conferencias centradas en la relación entre arqueología y medios de comunicación. Mañana, el historiador leonés Javier Revilla reconstruirá los principales hallazgos en el yacimiento arqueológico de La Muela, en Valencia de Don Juan, mientras que Gwennoline Mercier, de la Autónoma de Madrid, se adentrará en las saunas en la cultura de los castros.

Armas y bandoleros.
Roberto de Pablo redescubrirá un arma de la protohistoria meseteña: el puñal de filos curvos. Sobre las formas de combate de los pueblos de la Meseta Occidental hablarán David Sánchez Nicolás y Cristina Mateos Leal, a partir del armamento de los yacimientos abulenses y discutirán si estos pueblos eran guerreros o bandoleros. Raúl Catalán, de la Uned, hará un inventario y una valoración del armamento que se utilizaba en el valle del Duero en los siglos VI al VIII. Patricia Aparicio se centrará en el poblamiento del valle del Cea. El sexto bloque de las jornadas estará dedicado a las nuevas tecnologías, desde la magnometría de protones aplicada a la arqueología o los códigos QR en la ruta romana de León.
En el último capítulo, dedicado a la romanización del valle del Duero, hay dos ponencias sobre dos enclaves arqueológicos leoneses. La primera, a cargo de Diego Prieto López, de la Universidad Complutense de Madrid, versará sobre la cerámica romana del edificio Pallarés. Se trata de las excavaciones que se llevaron a cabo en el edificio que hoy es sede del Museo de León. La segunda ponencia, a cargo de los arqueólogos Víctor Bejega, Eduardo González Gómez, Emilio Campomanes, Felipe San Román y Fernando Muñoz Villarejo se centrará en los moluscos hallados en la ciudad romana de Puente Castro, llamada Ad Legionem VII Gemina.
Extraído de Diario de León