miércoles, 24 de octubre de 2012

Y el cañón era... una chimenea.

La pieza recuperada en la playa de Lekeitio pertenecía a un barco de vapor.
Numerosos curiosos siguieron la extracción de la pieza.
Los arqueólogos que ayer finalizaron los trabajos de excavación en la playa Isuntza de Lekeitio no se esperaban sorpresas bajo la arena. Todos los indicios apuntaban a que estaban a punto de sacar a flote un cañón de finales del siglo XVIII cuando comenzó a aflorar un largo tubo similar a una chimenea de un barco de vapor de principios del siglo XX. Las caras de asombro de los asistentes evidenciaron que aquello no era lo que buscaban.
«Los grandes episodios de la arqueología, si tienen embalsamados, sin duda son más atractivos, pero eso no significa que los restos recuperados carezcan de valor patrimonial», explicó José Manuel Mates, director de la operación financiada por la Diputación y respaldada por el Ayuntamiento.
Las características de la pieza que permanecía semienterrada, los restos de madera trabajada localizados en las inmediaciones y la aparición de una pipa en la zona, entre otros datos, confundieron a los expertos. El equipo también llegó a barajar que se trataba de un cañón diferente a los catalogados hasta el momento en el municipio al ser «más largo y fino», según indicó el director de Patrimonio Etnográfico de la Diputación, Alberto Santana.
Tras varias jornadas de intensa excavación, en la que han colaborado voluntarios interesados en el patrimonio de Lea Artibai, el hallazgo resultó desconcertante. Alrededor de la una de la tarde se procedió a levantar la pieza, que alcanzaba los 700 kilos de peso «porque su interior se encontraba repleto de arena», detallaron.
«Su color oscuro bajo el agua también nos indujo a pensar que había sido explotado cuando en realidad, al salir a la luz, hemos podido comprobar que se asemejan a restos de hollín», matizaron. Aunque los arqueólogos reconocieron que su valor histórico es menor de lo esperado, recalcaron que «el tubo metálico será tratado como una pieza arqueológica de importancia para situarlo en el contexto histórico y social que le corresponde y dotarlo de significado», avanzó Mates.
Extraído de El Correo