jueves, 1 de noviembre de 2012

Cuestionan la coexistencia de neandertales y homo sapiens en Iberia.


Los científicos de la Universidad de La Laguna (Tenerife) Carolina Mallol, Cristo M. Hernández y J. Machado, han publicado un trabajo de investigación en la revista 'Quaternary  International' en el que aseguran que neandertales y homo sapiens no coincidieron en el mismo espacio temporal en la Península Ibérica.

Estos autores han analizado los 21 yacimientos en abrigo o cueva del territorio peninsular con evidencias de Paleolítico Medio y Paleolítico Superior, adoptando una aproximación geoarqueológica al problema. Han revisado los datos estratigráficos de todos estos enclaves, buscando los signos de continuidad en las ocupaciones humanas, como prerrequisito para sostener la hipótesis de contacto, aculturación y reemplazamiento de poblaciones.

Para los tres investigadores, esta continuidad es insostenible a día de hoy, pues en un elevado número de yacimientos estudiados, el Paleolítico Superior aparece separado del medio por sedimentos arqueológicamente estériles y, en otros tantos, por discontinuidades estratigráficas que representan rupturas o hiatos en la sedimentación. Todo apunta, por tanto, a la separación temporal entre el final de un proceso, el ocaso de los neandertales, y el principio del otro, la consolidación de la presencia de homo sapiens en la Península Ibérica.

Al mismo tiempo, señalan que hay indicios (caídas de bloques y crioclastia) para pensar en un enfriamiento de la Península como telón de fondo a la historia final de los neandertales, tal como han sugerido otros investigadores nacionales y europeos.

Discontinuidad Estratigráfica.


La discontinuidad estratigráfica identificada en un número relativamente significativo de los yacimientos llamados "transicionales" y las condiciones ambientales frías son claves para entender todo este complejo y controvertido proceso, en el que se plantea un modelo regional de desaparición de los neandertales alternativo a las teorías de contacto y aculturación.

El equipo de investigación en el que se insertan los autores de este trabajo ha continuado ahondando en este problema, precisando datos que contribuyen a apuntalar la hipótesis defendida en él. En ese mismo sentido parece que se pronuncian las revisiones de las dataciones de C14 de importantes yacimientos peninsulares y, muy recientemente, una tesis doctoral leída en la Universidad de Oviedo, que confluye hacia una propuesta similar, a partir de los datos de dos importantes yacimientos septentrionales.

"Nos gustaba pensar en la idea del contacto", afirman los autores de este trabajo de la ULL, "pero los datos arqueológicos nos conducen hacia un panorama absolutamente distinto y ahora nos seduce imaginarnos a unaPenínsula Ibérica despoblada, en algún momento, entre 45 y 40.000 años".