jueves, 8 de noviembre de 2012

Encuentran en una cueva de Pedreguer pinturas rupestres de hace 20.000 años.

Los resto triplican la antigüedad del arte macroesquemático levantino.

Los arqueólogos observan una de las paredes de la cueva.
La Cova del Comte, en Pedreguer, escondía en sus entrañas un tesoro que puede convertirse en una de las joyas del patrimonio cultural prehistórico mediterráneo. Eso es lo que, al menos, asegura el grupo de cinco expertos arqueólogos que durante los últimos meses ha llevado a cabo un primer estudio promovido por la Fundació Cirne de Xàbia, que se dedica a la investigación y divulgación del patrimonio. Y es que en el interior de una gran galería a la que sólo se puede acceder reptando unos 30 metros por un resquicio abierto en la roca desde la primera sala de la cueva, se han localizado restos arqueológicos y varias manifestaciones de arte paleolítico realizadas entre el año16.000 y el 18.000 antes de la actual era. Entre ellas, hay tanto grabados como pinturas.

La relevancia de lo descubierto en el interior de la gruta radica en varios factores. Por un lado, "en la existencia de pinturas rupestres en el interior de cavidades oscuras", algo de lo que no se conocen precedentes en el Mediterráneo, ya que el arte rupestre levantino siempre se ha encontrado en abrigos encarados al exterior, según el arqueólogo Juan de Dios Boronat. "No estamos hablando de un caso más de arte rupestre levantino, del que ya tenemos centenares de ejemplos; este es un caso extremadamente raro, y más en la vertiente mediterránea; además, triplica prácticamente la edad del arte levantino", remarcó el también arqueólogo Josep Casabó.

Otra de las peculiaridades que hace única a esta cueva es que combina el arte pictórico con el del grabado, según apuntó el presidente de la Fundació Cirne, Enric Martínez. Éste remarcó que ahora es cuando realmente va a empezar el trabajo de investigación, pues los arqueólogos sospechan que la cavidad aún puede deparar más sorpresas positivas a poco que se siga trabajando en ella. "La cueva es muy grande, y ahora toca encender la luz e ir milímetro a milímetro mirando las paredes", señaló. Y es que "esto no es el final; es el principio".

En esta ocasión, la Fundació Cirne ha encontrado un cómplice en el Ayuntamiento de Pedreguer, pero el proyecto tampoco habría sido posible sin la colaboración brindada por la Conselleria de Cultura, del Consorcio de Bomberos de Alicante, ni de las aportaciones realizadas por varias empresas de Pedreguer, como Rolser, Masymas y Manufacturas Miralles.

El estudio de la cueva promovido por Cirne ha sido desarrollado por los arqueólogos Josep Casabó, Juan de Dios Boronat, Ximo Bolufer, Marco Aurelio Esquembre y Pasqual Costa.
El alcalde de Pedreguer, Sergi Ferrús, explicó ayer que su gobierno no dudó en "poner todos los medios" al servicio de esta investigación, "visto el entusiasmo del equipo" de arqueólogos ante el reto de sacar a la luz todo lo que la Cova del Comte esconde.