lunes, 17 de diciembre de 2012

Dos sótanos de viviendas acogen una de las mejores calzadas romanas de España.

Sagunto abre en enero el mayor yacimiento arqueológico urbano que permitirá pasear por una calle original de época Imperial.

Enormes pilares sujetan el edificio que se levanta sobre las ruinas romanas que serán visitables. 
Saguntum. Siglo III d. C. El salto en el tiempo comienza en una calle porticada de acceso a la ciudad imperial. Hace muchos siglos que no pasa por allí ningún vecino romano, ni carros cargados de ánforas (en algunas losas de caliza azul han quedado las hendiduras de las ruedas cuando giraban). La vía lleva al cerro del castillo y primero fue un camino de polvo y tierra en el que se realizaban enterramientos e incineraciones. Después la calle fue a más y se adosaron a ella viviendas típicas romanas (domus) que incorporaron pequeñas tiendas (tabernae) para aprovechar esta concurrida zona de paso.

Sagunto está a punto de destapar un tramo de calzada romana urbana y musealizada único en España. A los 60 metros de un primer proyecto de rescate se suman ahora otros diez metros de vía y un cruce de calles con todos sus restos.
A partir de enero de 2013 se abrirán las dos fases de un proyecto que ha tardado veinte años en ver la luz después de excavaciones, múltiples modificaciones urbanísticas y singulares proyectos de edificación sobre las ruinas.
La recompensa: poder pasear sobre 70 metros de calzada urbana en excelente estado de conservación con alcantarilla central y recorrer las estancias de dos casas señoriales del siglo III, una necrópolis, varias estancias-negocio y un templo.
Este trozo de ciudad enterrado pervivió durante siglos y se salvó de la urbanización más reciente gracias al fútbol. Sobre aquellas ruinas pero varios metros por arriba se extendía el recinto del antiguo campo de fútbol que funcionó durante décadas. En 1991 se decidió edificar y fue cuando se localizaron los primeros restos de lo que parecía un amplio tramo de la ciudad romana, bajo ocho etapas cronológicas distintas. Se decidió construir un primer edificio dejando los restos en el sótano gracias a varios pilares de sujeción a modo de cimientos. Una segunda excavación en el solar contiguo destapó la mayor sorpresa: un tramo de calzada romana «en un estado de conservación increíble. Los restos eran de tal magnitud que hubo que modificar todo el proyecto», explica la concejala de Patrimonio Histórico Laura Casans. Una inversión de un millón de euros, aportados por Gas Natural Fenosa, descubrió una parte de la vía. Ahora los expertos han destapado la continuación de esa trama que quedó en los sótanos del primer edificio construido para unificarlo todo y darlo a conocer «a través de visitas guiadas por un precio anticrisis de un euro para que la cultura, el patrimonio y la historia de Sagunto esté al alcance de todos».