domingo, 2 de diciembre de 2012

La borrachera data de la época precolombina.

Se cree que las vasijas encontradas en Pariti sirvieron para fabricar, almacenar y consumir chicha.

Cántaro tiahuanacota utilizado en el consumo de bebidas.

El consumo de bebidas alcohólicas era y es una práctica muy arraigada en casi todas las culturas del territorio,  según el docente de arqueología de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) Jédu Sagárnaga, quien afirma que estos líquidos eran elaborados de muchas formas y consumidos antes de la Colonia.

Datos arqueológicos. Sagárnaga dice que las culturas preincaicas como la Chiripa, Tiahuanacu y los señoríos aymaras, consumían bebidas alcohólicas. “Hay un importante registro arqueológico tiahuanacota, que da cuenta de kerus, tinajas, botellones y muchas formas de vasijas que se usaban para tal fin”. Agrega que en el Periodo Formativo (aparición de las cerámicas y el desarrollo de las sociedades agrícolas) se han encontrado vasijas que dan cuenta de rituales con degustación de bebidas. “Estamos hablando de por lo menos 1.000 años a.C”. Cuando llegaron los españoles, éstos traían una larga tradición como bebedores, ya que la cerveza  aparentemente se inventó en Egipto 5.000 años a.C. y de allí pasó a Medio Oriente desde donde se exportó al resto del Viejo Mundo.

Sagárnaga aclara que pese a que los españoles eran grandes bebedores, quedaron asombrados de la forma desmedida en la que bebían los indígenas. “Sobre  ello hay documentos muy tempranos como el de Miguel de Estete que presenció una gran borrachera en el Cusco en 1533 ó 1534, comentado ‘Corrían ríos de orina’”.

La chicha. Según el docente,  documentos coloniales dan cuenta  que la chicha formaba parte inseparable de los importantes rituales, ya que su consumo obedecía a una condición religiosa que, por supuesto, se asimiló como pauta comportamental. “La bebida favorita en esos tiempos era una especie de cerveza que en esta región se conoce hasta hoy como chicha y era producida por la fermentación de diversas plantas como la yuca, maní o maíz; siendo la preferida el maíz, cuyo consumo era masivo en América precolombina. Su dispendio se hacía en todas las ceremonias públicas y quizás, privadas”.

Hallazgos arqueológicos. Según Jedú Sagárnaga  entre los hallazgos arqueológico en Pariti se descubrió cientos de cerámicas, la mayoría de ellos vasos ceremoniales de distintas formas destinadas a la degustación de bebidas. “Lo que hemos encontrado en Pariti es justamente una ofrenda ritual, que se hizo en una ceremonia que debió congregar mucha gente y que debió durar varios días. Días de danza, de comilona y borrachera.  El 95 por ciento fueron objetos de culto, recipientes para chicha”, detalló.

“La ingesta de bebidas alcohólica se arraigó en todas las culturas de nuestro territorio. Hoy en día la borrachera forma parte de cualquier expresión social y/o religiosa”.

Vía: La Prensa