sábado, 1 de diciembre de 2012

Las excavaciones de San Vítor dejan al descubierto 12 sepulturas.

Concluyen los trabajos en el yacimiento de Parada de Sil.


Vista de hallazgos arqueológicos.
La excavación arqueológica en San Vítor, en el Concello de Parada de Sil, ya terminó. Este año participaron en la campaña voluntarios de diversas partes de Galicia, gracias a la colaboración del albergue de la Fábrica da Luz, recientemente puesto en marcha, que facilitó sus instalaciones para apoyo de los trabajos arqueológicos. La ampliación del área visible de la necrópolis dejó al descubierto 12 nuevas sepulturas, que sumadas a las 35 ya conocidas, suman un total de 47, aunque se sospecha que su número puede ser mayor.

Una de las tumbas que han aparecido selladas con las losas originales fue objeto de una intervención más cuidada, sabiendo de la presencia de restos óseos en su interior. Estos trabajos más específicos fueron llevados a cabo por la antropóloga física Olalla López Costas, que se sumó al equipo técnico formado por el arqueólogo y documentalista Víctor Rodríguez Muñiz y el director de los trabajos, Eduardo-Breogán Nieto Muñiz.

De esta forma poco a poco se van definiendo los límites de un yacimiento hasta hace 3 años desconocido por completo, y que actualmente cuenta con numerosos seguidores gracias al blog del proyecto y a la página web del concello, que fue quien financió íntegramente esta fase, convencidos, como dice el alcalde de Parada de Sil, Paco Magide, de que "invertir en conocer y pone en valor el patrimonio y conservarlo es invertir en futuro".

Además de la ampliación del área de la necrópolis, se practicaron tres sondeos valorativos en la ladera superior, en un intento de localizar el supuesto asentamiento del que procederían los materiales muebles de uso doméstico localizados sobre la necrópolis.

Estos sondeos, sin embargo, no dieron fruto, sospechando de la total destrucción de tal sitio al tiempo de la apertura del camino que desciende por la ladera a comienzos del siglo XX, e incluso una muy reducida extensión de este. De todas formas, la disposición de los materiales hace indudable que procede de esa parte superior de la ladera, y estos son claramente de uso cotidiano.

Además de San Vítor, la intervención de este año se llevó también en San Salvador, un lugar descubierto en 2010 en la misma ladera de San Vítor, algo más al sur, en el que se conservan las ruinas de una construcción y en el que se encuentra abundante cerámica medieval.

Otro de los grandes problemas de la necrópolis es la conservación de la propia roca, de mediocre calidad y fácil erosión. En busca de una solución acudieron a San Vítor expertos en conservación y restauración para valorar futuras intervenciones, evitando el deterioro de este hito de la arqueología medieval ourensana y gallega.