martes, 4 de diciembre de 2012

Pompeya, reconstruida en Madrid.

La exposición 'Catástrofe bajo el Versubio' muestra lo que supuso la erupción volcánica en una ciudad y rinde homenaje a la figura de su descubridor, el rey Carlos III.
Algunas piezas que forman parte de la exposición 'Pompeya, catástrofe bajo el Vesubio'.
Pompeya, Herculano y Estabia, destruidas por el Vesubio en el año 79 d.C., han sido reconstruidas a través de más de 637 piezas, la gran mayoría originales, en la gran exposición Pompeya. Catástrofe bajo el Vesubio organizada por el Centro de Exposiciones Arte Canal.

Procedentes de veintidós instituciones, principalmente del Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, las obras exhibidas reconstruyen una de las páginas más sobrecogedoras de la historia y que ha despertado más interés a lo largo de los siglos, ya que simboliza el poder de la naturaleza sobre el ser humano.

Su dramática destrucción la convirtió, sin embargo, en el yacimiento arqueológico más importante y mejor conservado de la época romana, en gran parte gracias a la labor del rey Carlos III. Por ello, los dos objetivos de la muestra son, por una parte, mostrar lo que supuso la erupción volcánica en una ciudad llena de vida, y, por otro, rendir homenaje a la figura de su descubridor, el "Rey arqueólogo".

Carlos III fue descubridor e impulsor de las excavaciones de Pompeya y su actuación sentó las bases de la arqueología posterior al excavar, documentar, proteger y evitar que las piezas saliesen de su lugar de origen. El académico e historiador Martín Almagro ha seleccionado un total de 637 piezas, de las cuales 629 son originales y la gran mayoría es la primera vez que viajan a España.

Además, la exposición se ilustra con seis audiovisuales en los que se reconstruye la catástrofe y sus consecuencias y se ilustra la vida en estas ciudades antes de su destrucción. "Muchas desventuras han acaecido en el mundo, pero pocas han procurado tanta ventura para la posteridad". El presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, recordó esta frase de Goethe para resaltar la importancia de una exposición "que permite contemplar en Madrid algo que de otra manera no se podría ver".

González recordó que por las exposiciones organizadas anualmente por el Centro de Exposiciones Arte Canal han pasado más de dos millones y medio de personas y destacó el enorme interés didáctico, cultural y de investigación de la muestra, que podrá contemplarse desde el próximo día 6 hasta el 5 de mayo.

En el recorrido por los cuatro apartados en los que se divide la exposición, Martín Almagro ha logrado crear un montaje accesible a todos los públicos "en el que, a través de la belleza de los objetos, se transmiten importantes ideas. Hemos querido que el visitante pueda revivir Pompeya y su destrucción".

Esta invitación al viaje comienza con "la visita mágica a la impresionante vida llena de colorido de la ciudad de Pompeya". El apartado está formado por varios ámbitos que ilustran sobre el origen e historia de la ciudad y sobre la Casa de Menandro, lujosa villa, de la que se muestra una maqueta. En otro de los ámbitos de este apartado se contemplan ejemplos de la pintura pompeyana a través del excelente estado de conservación en el que han llegado los frescos de las ciudades destruidas.

En opinión del comisario, Pompeya ofrece el conjunto de pinturas murales más importantes del mundo antiguo. La vida privada ha sido minuciosamente reconstruida en la exposición, ya que la casa era un lugar muy importante para los romanos.

Los objetos abandonados precipitadamente permiten saber que funciones tenía cada uno de ellos en el ámbito doméstico. Los espacios dedicados al ocio y a las calles pompeyanas dan paso a un segundo ámbito que trata la súbita destrucción de la ciudad. Pisadas de personas y animales huyendo, restos humanos y objetos con material volcánico ilustran sobre el momento en el que las ciudades de Pompeya, Herculano y Estabia quedaron enterradas durante más de diecisiete siglos.

La exposición finaliza rindiendo un homenaje a Carlos III "una de las figuras más interesantes de la historia de la arqueología", en opinión del comisario que ha dedicado también un espacio al estilo pompeyano y a las "pompeyas españolas", con excavaciones impulsadas bajo el reinado de Carlos III como Itálica, en Sevilla, o las del reinado de Carlos IV de Segóbriga (Cuenca) y Mérida.

En el amplio recorrido de la exposición destacan, entre otras piezas, los frescos "Retrato de una mujer joven (Safo)" e "Hipólito"; el impresionante bronce "Corredor"; un yelmo de gladiador; el molde de un hombre muerto en una escalera; un pan carbonizado; el mármol "Marco Holconio Rufo"; los bronces "Apolo Citarista" y "Efebo de Antequera" o el mosaico "Sacrificio de Ifigenia".