martes, 19 de febrero de 2013

Chan Chan, la gran capital de barro del poderoso reino chimú.

En la costa norte de Perú, las ruinas de Chan Chan, la capital del reino chimú, han fascinado a los investigadores desde que Tschudi las estudiara en 1841.
.
La ciudadela Nik An está situada en el centro del complejo arqueológico de Chan Chan, entre las ciudadelas Chayhuac y Chol An. GEORG GERSTER / AGE FOTOSTOCK
Por Carme Mayans. Historiadora.

En el año 1838, el naturalista y lingüista suizo Jacob von Tschudi llegó a Perú. Tschudi estaba fascinado por las antiguas culturas peruanas, y durante su estancia en el país andino, que se prolongó cinco años, conoció a uno de sus arqueólogos más reputados y famosos: Mariano Eduardo de Rivero, fundador del Museo Nacional de Antropología, Arqueología e Historia del Perú, a quien ofreció su colaboración.

En 1841, Tschudi y Rivero viajaron por todo el país investigando las ruinas de ciudades perdidas, tanto en los Andes como en la costa norte del Pacífico. Al término de su viaje recogieron los resultados de sus investigaciones en un libro titulado Antigüedades peruanas, que se publicó en Viena en 1851. En su prólogo, ambos estudiosos dan cuenta de lo penoso de su trabajo de campo durante todos estos años: «Muchos fueron los obstáculos […] los diversos climas, malos e intransitables caminos, peligros que vencer al visitar sitios abandonados, la falta absoluta de un itinerario o guías que nos indicasen las antigüedades dignas de observarse; pero nada pudo arredrarnos para persistir en nuestro intento».

Leer completo en National Geographic