martes, 12 de febrero de 2013

Las excavaciones en el Monte del Templo avalan la existencia del primer templo judío en Jerusalén.

Para los judíos, el Monte del Templo en Jerusalén es el sitio más sagrado. Por su parte, los musulmanes dicen que este lugar siempre les ha pertenecido a ellos. Pero ¿qué dice la evidencia histórica al respecto?


Para los judíos, el Monte del Templo en Jerusalén es el sitio más sagrado. Por su parte, los musulmanes dicen que este lugar siempre les ha pertenecido a ellos. Pero ¿qué dice la evidencia histórica al respecto? Unas recientes excavaciones arrojan luz respecto a este punto.
Cuando los musulmanes comenzaron en 1999 la construcción de una mezquita en el Monte del Templo, muchos arqueólogos israelíes trataron de detener las excavaciones para defender lo que ellos entendían que afectaba a la sede de la construcción original del templo judío de Jerusalén.
Las excavaciones realizadas en el Monte del Templo se transmiten en vivo por internet. Varias cámaras se colocaron alrededor del lugar para tranquilizar a los musulmanes que temen que los trabajos dañen a los santuarios islámicos cercanos. Aún así, muchos de ellos quieren detener este proyecto.

Escombros valiosos.
Los trabajos arrojaron toneladas de escombros en el valle Kidrón en Jerusalén: lo que la mayoría ve como un montón de escombros sin importancia puede ser un tesoro para los arqueólogos israelíes.

Gabriel Barkay, arqueólogo de la universidad Bar-Ilán, trata con el pasado de Jerusalén; desde los ejércitos de Nabucodonosor hasta los Caballeros Templarios de las cruzadas. Él dirige uno de los esfuerzos arqueológicos más inusuales pero a la vez más importantes en el Israel actual. Barkey supervisa la exploración de las toneladas de escombros y material desechado proveniente del Monte del Templo en Jerusalén.
Y la conclusión de Gabriel Barkay es que se puede establecer una clara historia del Monte del Templo a través de los hallazgos que ha hecho.

Piedras que hablan.
Los hallazgos proporcionan una retrospectiva fascinante en la historia de Jerusalén. Es un trabajo de detective de la antigüedad: examinar restos que van desde un pedernal, con más de tres mil años de antigüedad, a un objeto cristiano de una época posterior a la vida de Jesús.

El hallazgo más significativo por ser datado es una “bula”, un pedazo de arcilla usado para sellar documentos. Sobre él que hay caracteres hebreos. Este descubrimiento sirve para saltar la brecha temporal existente entre la actualidad y el Monte del Templo de hace 2.600 años, es decir, la época del primer templo judío.
Es la primera vez que se logra etiquetar un material hebreo que se corresponda con el período y asentamiento del primer templo de Jerusalén, demostrando así la presencia y existencia judía en aquel lugar y momento de la Historia.
Esto era algo que se negaba hasta ahora. Por ejemplo, durante las negociaciones de paz en Camp David en el año 2.000, Yasser Arafat le dijo al presidente estadounidense Bill Clinton que nunca hubo un templo judío en el monte del templo. En este sentido, Barkay cree que aparte de la intifada de hace cinco años, también hay un intento por borrar la historia y la cultura judías del pasado.