jueves, 21 de febrero de 2013

Muestran el sexo en el Occidente prehispánico.

El Museo Regional de Guadalajara (México) presenta la exposición Universo, Cuerpo y Sexualidad del Occidente Prehispánico.
Figura de una mujer desnuda con un bebé. Las piezas en exhibición datan de 200 a.C.
hasta la llegada de los españoles a América. Informador Redacción
En un rincón bajo la escalera, en el primer patio del Museo Regional de Guadalajara, se exhibe una pequeña exposición titulada Universo, Cuerpo y Sexualidad del Occidente Prehispánico.

Las 30 piezas que la conforman son, en su mayoría, figuras de barro con formas de cuerpos  femeninos y masculinos, en las que se ve reflejada la concepción de los pueblos mesoamericanos de la región occidental –en particular Jalisco, Colima y Michoacán— en torno al cuerpo y la sexualidad.

Del lado femenino, se aprecian –por ejemplo— figuras de mujeres amamantando a sus niños, mujeres embarazadas y mujeres en distintas posiciones con el sexo expuesto. Lo mismo que del lado masculino, donde también hay una escultura en forma de falo y un hombre practicando la masturbación.  En el centro del pequeño espacio se aprecian además, representaciones de parejas sentadas o acostadas, que muestran las relaciones afectivas entre los antiguos pobladores.

La exposición montada desde el pasado 14 de febrero, se complementa con dos fotografías de un personaje masculino cuyo pene y boca sirven como vertederas –pieza que pertenece al museo de la Medicina de la Universidad de Guadalajara— y dos imágenes más que muestran los petrograbados encontrados en Mascota Jalisco, interpretados como representaciones del sexo femenino.

Desde mediados del año pasado, esta es ya la quinta exposición creada en el marco del programa VitrINAH, el cual fue concebido con la idea de exhibir las más de 28 mil piezas del acervo del Museo Regional que nunca se han mostrado al público.

A cargo de la investigación y curaduría de Universo, Cuerpo y Sexualidad del Occidente Prehispánico, estuvo el arqueólogo Daniel Ruiz Cancino, quien siempre ha estado interesado por  los temas concernientes a la cotidianeidad de los pueblos prehispánicos, que en su opinión, tienen implícita “su visión tan particular del mundo”.

El tema de la sexualidad lo había trabajado Ruiz Cancino anteriormente, pero esta es la primera vez que lo hace con acervo occidental. Su interés en el tema, dijo “es mostrar esas concepciones de vida sobre un aspecto que es tan común y que tenemos tan malamente satanizado”.

Elementos de las tumbas de tiro.
Las piezas, que se exhiben al público por primera vez, pertenecen a los periodos preclásico, clásico y postclásico, explicó el investigador, que van desde el 200 a.C. hasta la llegada de los españoles a América. En la muestra sobresalen, sin embargo, las piezas del primer periodo, ya que es entonces cuando se dio la tradición de las tumbas de tiro, donde se han realizado importantes hallazgos de este tipo. Particularmente en la excavación de las tumbas de Huitzilapa, Jalisco, que estuvo a cargo de la arqueóloga Lorenza López Mestas.

Las fichas técnicas de la exposición explican detalladamente los símbolos complementarios que para los antiguos pobladores tenían lo femenino y lo masculino. Lo femenino se asoció a conceptos como la germinación, el agua, el frío, la oscuridad, la debilidad y la muerte, mientras que lo masculino a la maduración, el fuego, el calor, el cielo, la fuerza y la vida.

“La concepción de la sexualidad en Mesoamérica siempre viene dada por la visión naturalista de las sociedades agrícolas, que se caracterizaron por ser observadores”, explicó Ruiz, “y tiene que ver con una visión del universo en la cual tu opuesto es quien te complementa, y donde todo tiene un fin que cierra ciclos en la vida”.

Vía: Informador